El deporte siempre formó parte de la vida de Esteban Silva. Durante su infancia probó con el tenis, el taekwondo y el básquet, disciplina que practicaba con pasión en un club de Plottier, Neuquén. Sin embargo, a los 12 años, la irrupción imprevista de una condición de salud cambió de forma drástica su horizonte deportivo durante un partido. Hoy, participa de los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 representando al país.
“Estábamos jugando un partido y en ese partido de la nada sentí un dolor en el pecho, la visión como borrosa y la garganta cerrada. Me fui para afuera con mis padres y me llevaron al médico”, relató a Rosario3 el atleta nacional sobre aquel momento bisagra. Las primeras evaluaciones de rutina no arrojaron certezas, por lo que los profesionales optaron por profundizar los análisis: “Con el médico no se encontraba nada en un electrocardiograma y decidieron hacerme directamente una prueba de esfuerzo, donde ahí sí se veía que cuando corría mi corazón funcionaba mal. Era como que hacía una especie de isquemia, como una arritmia”.
Ante la complejidad del caso, los profesionales de Neuquén lo derivaron a Buenos Aires para someterse a estudios de alta precisión. “Me hice una cámara gamma y una tomografía computarizada donde salió que tengo un puente muscular en la arteria descendente anterior que hace que cuando mi corazón late muy rápido —normalmente pasa cuando estoy corriendo o haciendo actividades muy fuertes—, me ahorca la arteria y eso hace que me falte la irrigación a la punta del corazón y por ende me haga una isquemia. Eso puede producir a largo plazo un posible infarto, ya que se va cortando la sangre, deja de fluir como debe ser y se va muriendo la punta del corazón”, explicó detalladamente Silva sobre la afección que amenazaba su salud.
El diagnóstico médico trajo consigo una restricción severa y el cese de toda práctica aeróbica o de alta exigencia: “Me hicieron parar toda la actividad física que hacía. Por eso es que tuve que dejar el básquet, no pude volver a practicarlo y educación física tampoco podía hacer”.
En lugar de alejarse del ámbito deportivo, la recomendación médica abrió una pequeña puerta hacia disciplinas de bajo impacto. “Me dieron otras opciones, la cardióloga que me atendió me dijo que podía ir por el arco, golf o equitación, pero que tenía que hacer algo tranquilo. Justo tenía un club que funcionaba en el galpón de una escuela secundaria de Plottier. Creo que fue un sábado que fui, me quedaba a tres cuadras y fui a probar. Me gustó y me enganché”, recordó sobre sus primeros pasos en 2019, con apenas 13 años.
Aunque la irrupción de la pandemia obligó a un paréntesis generalizado que lo mantuvo alejado de las dianas, en 2022 retomó la práctica activa con un compromiso renovado. “Fui avanzando en los torneos y participé de los Juegos Integrados Patagónicos. Eso fue lo que me impulsó a seguir creciendo porque logré ganar una medalla de plata y una de oro. Empecé a trabajar más firme y luego fueron entrenadores de la selección nacional a dar una especie de concentraciones. Me vieron potencial y me dijeron que siga entrenando”, señaló el deportista.
Decidido a maximizar su rendimiento, dio un paso clave en su formación: “Me cambié a un club de Neuquén, donde tenían un entrenador con más conocimientos técnicos que me podía ayudar a llegar a un mayor nivel. Empecé a trabajar con él, a avanzar en las distancias y a tirar cada vez más lejos”.
La progresión no tardó en traducirse en logros concretos a escala nacional e internacional. “En 2023 participé de mi primera Final Nacional como sub-18 y salí campeón nacional en esa categoría. Desde entonces me encuentro en la selección argentina participando de torneos internacionales y llevando la camiseta argentina a todos lados”, afirma.
Ese recorrido incluyó un hito consagratorio al obtener una medalla Panamericana Jr en Asunción 2025. Hoy, compitiendo en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, Esteban Silva demuestra cómo la templanza y el enfoque de la arquería le permitieron transformar una dura limitación en un camino de superación vistiendo los colores del país.