Capi, la mascota oficial de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, salió por un rato del fan fest y recorrió los pasillos del Hospital de Niños Víctor J. Vilela. Se encontró con chicos que, por estar atravesando una internación, no tienen la posibilidad de acercarse a los espacios donde la ciudad vive la fiesta deportiva. 

La visita tuvo un objetivo sencillo: llevarles a los peques una parte de ese fenómeno que desde que arrancaron los Juegos, aparece en las calles, en las redes sociales y en la televisión, y que tiene a Capi como uno de sus protagonistas. La mascota recorrió distintos sectores del hospital y entre juegos, bailes y abrazos, y logró que por un rato la rutina de la internación quedara en segundo plano.

La iniciativa surgió a partir de una propuesta del propio hospital. Silvia Giorgi, vicedirectora del Vilela, contó a Rosario3 que la idea nació después de conversar con trabajadores, especialmente con personal de la guardia, que consideraron que la presencia de Capi podía ser una experiencia positiva para los chicos. “Surge a través de encontrarme yo con trabajadores, fundamentalmente con personal de la guardia, que le pareció interesante para los chicos traerlo acá”, explicó Giorgi. A partir de eso, pudo gestionar la visita de la mascota.

“Yo, como soy la subdirectora, le propuse a Capi y le planteé esta posibilidad que nos viniera a visitar un ratito porque sabía que tanto el personal como a los chicos iba a ser súper, súper bien recibido y así fue”, relató.

Lo que estaba pensado como un recorrido breve terminó extendiéndose durante una hora y media. Incluso, según explicó Giorgi, no pudieron completar todo el trayecto previsto porque avanzar por el hospital se volvió cada vez más difícil por la cantidad de personas que querían acercarse a Capi. “Capi tiene una llegada impresionante con los chicos y con los adultos, con los padres, con los trabajadores. Todos se sumaban, todos le pedían fotos”, contó la vicedirectora.

Los chicos también reaccionaron con entusiasmo. Hubo abrazos, fotos y hasta una nena que le entregó un dibujo a la mascota. “Fue una recepción impresionante, que es lo que se está viendo en los Juegos. Esto de que todos quieren el peluche”, señaló Giorgi.

La presencia de Capi también permitió que los chicos pudieran sentirse parte de una fiesta que pasa a pocos kilómetros de las habitaciones del Vilela. .

El trabajo detrás de cada visita


Para que este tipo de encuentros formen parte de la vida cotidiana del hospital resulta fundamental el trabajo de las voluntarias. Clarisa Eguinoa Arteaga, jefa del servicio de voluntarias del Vilela, explicó que actualmente son 70 mujeres —60 voluntarias y 10 aspirantes— que trabajan para acompañar a los niños y sus familias durante las internaciones. “Somos 70 voluntarias que nuestra misión es llevar un ratito de juegos y hacer olvidar el dolor y el miedo, sobre todo, que siente un niño cuando está internado”, explicó.

La búsqueda de personajes y actividades especiales no es nueva. Las voluntarias gestionan durante el año visitas de superhéroes, princesas y otras propuestas destinadas a generar momentos de distracción. Hace pocos días, por ejemplo, el hospital recibió al Circo Servian. “Siempre tratamos de gestionar visitas de personajes, súper héroes, princesas, o lo que sea para sacar una sonrisa”, señaló Eguinoa Arteaga a Rosario3.

Daniela Lucca, subjefa del servicio de voluntarias del Vilela, explicó al mismo medio que esa tarea responde a un objetivo que las voluntarias tienen presente durante todo el año: que la estadía de los chicos sea lo menos traumática posible. “Nuestro lema es que el paso de los niños por el hospital sea lo menos traumático posible, entonces trabajamos por eso todo el año”, afirmó.

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Por eso, cuando los chicos no pueden acercarse a una actividad, son las actividades las que buscan llegar hasta ellos. “Los niños que están internados, que a lo mejor también pasan mucho tiempo internados, no tienen la posibilidad de ir a los Juegos y conocer a Capi, entonces el Capi va al hospital”, explicó Lucca.

La misma lógica se aplica a otras iniciativas. El circo, personajes como Batman y Batichica o incluso una heladería móvil que recorrió el hospital durante un Día del Niño fueron algunas de las propuestas impulsadas para transformar, aunque sea por un rato, la experiencia de quienes están internados.

“Queremos que ellos, más allá de que estén internados, sigan siendo chicos, que nunca dejen de jugar”, sostuvo Lucca.

Que el recuerdo del hospital también tenga otros momentos


El trabajo de las voluntarias no se limita a organizar visitas. También acompañan a los padres y familiares, proponen juegos y realizan entregas de juguetes durante fechas especiales como el Día del Niño, Navidad y Reyes. La intención, explicó Lucca, es que el recuerdo de una internación no quede asociado únicamente a procedimientos médicos o momentos difíciles.

“Queremos que el recuerdo sea «cuando estuve en el Vilela lo vi al Capi, vi un circo»”, resumió.

Ese acompañamiento también implica cuidar cada detalle de las donaciones que reciben. Cuando se trata de juguetes usados, las voluntarias procuran que estén limpios y en buenas condiciones, teniendo en cuenta las defensas bajas de muchos de los pacientes y evitando entregar elementos rotos o deteriorados.

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El servicio se sostiene, en buena medida, gracias a las donaciones de la comunidad. Uno de los nombres más conocidos que solía hacer donaciones y recorrer los pasillos del Vilela es el de Miguel Ángel Russo. En abril de este año fue homenajeado por el hospital. “Se ponía al lado de cada cama, al lado de cada niño. Entró en cada habitación de oncología. Se ponía en el lugar de la criatura. Sin apuros, tranquilo, conversaba, les preguntaba cómo estaban. Se tomó el tiempo necesario para darles un regalo, pero además conversar. Eso no se lo olvidan nunca. Entendió lo que estaban pasando”, recordó en su momento Cecilia Formiglia, integrante del voluntariado del hospital, en una entrevista con el programa Podría Ser Peor, por Radio 2.

En junio de este año, además, la Municipalidad reconoció a integrantes de los equipos de voluntariado del Hospital Roque Sáenz Peña, la Maternidad Martin y el Hospital de Niños Víctor J. Vilela. 

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Esta vez, Capi dejó por un rato el fan fest y los escenarios de los Juegos para recorrer otro espacio de la ciudad. En el Vilela, su presencia permitió que los chicos internados también tuvieran un acercamiento a la fiesta que atraviesa Santa Fe durante estos días. 

“No hay un sueño que sea imposible”, dice Soledad Pastorutti en la canción “Late el sur”. Y para los peques internados, ese sueño tomó forma durante un rato.