“Ser deportista en Argentina es un milagro”, lanzó el judoca rosarino Ivo Dargoltz, medalla de bronce en los Juegos Suramericanos 2026. La frase sintetizó un reclamo que se repitió desde el inicio de la competencia: las dificultades económicas que enfrentan los atletas para sostener carreras de alto rendimiento y la discusión sobre si el respaldo estatal alcanza para cubrir esas necesidades. En medio de la fiesta deportiva que vive Santa Fe y del éxito organizativo del certamen, el debate volvió a instalarse en la agenda pública.

No es casualidad que haya ocurrido ahora porque suele pasar en el contexto de competencias de esta relevancia, cuando una gran cantidad de disciplinas que habitualmente no tienen espacio en los medios masivos concentran el foco y la atención durante, en este caso, un par de semanas. La televisación en vivo y la preponderancia que se le da a los Juegos en todos los terrenos vinculados a la comunicación, sumado al notorio interés del público, los transformaron para los atletas en el escenario ideal para amplificar su mensaje.

     

La frase de Dargoltz fue una entre al menos un centenar que ganaron lugar ante los micrófonos tras cada competencia, muchas con final con podio para la delegación argentina. El reclamo de los deportistas es uniforme y unánime. Todos, con variaciones y matices, piensan lo mismo: el apoyo sirve, pero no alcanza para cubrir todo lo que necesitan.

En la vida de los deportistas esa realidad se traduce en tener que realizar otro u otros trabajos en paralelo para mantenerse, incluso vender rifas o desarrollar cualquier método que les permitra juntar dinero, restarle tiempo y recursos al entrenamiento y al modo de vida que deberían seguir en un contexto ideal, y en definitiva afecta el potencial de rendimiento.

Para muchos, sobre todo quienes viven lejos de los centros urbanos, es aún más complejo porque deben viajar o entrenar sin infraestructura, como contó esta semana la santiagueña Nélida Peñaflor, medalla de bronce en 10.000 metros, quien dijo que tuvo que practicar en una rotonda porque no tiene una pista cercana a Frías, el lugar donde vive.

     

Si una aparición le faltaba a la visibilización de este conflicto, si no era la de Javier Milei, quien decidió no asistir a la inauguración pese a haber sido invitado oficialmente, era muy probablemente la de Daniel Scioli. El secretario de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación recorrió el pasado martes parte de las obras de infraestructura que se realizaron en Santa Fe capital y luego habló con los periodistas presentes, que le preguntaron por el reclamo de los atletas.

El funcionario precisó el volumen de los recursos administrados y anticipó un plan de comunicación pública para visibilizar las partidas estatales: "Invertimos 50 millones de dólares por año en el deporte. Quiero que los atletas conozcan. Vamos a empezar a publicar las becas, las inversiones y el apoyo a las federaciones, con servicio médico, viajes y hotelería, es importante decirlo porque esas cosas no se saben. Vamos a tratar de dar el mayor aporte a los atletas".

Sin embargo, los 50 millones de dólares mencionados por Scioli no corresponden exclusivamente al área deportiva, sino al conjunto de la Secretaría. Incluso, las partidas del presupuesto 2026, aprobado a fines de 2025, indican que en todo concepto se iban a destinar unos 52 millones de dólares a Turismo y Ambiente, mientras que a Deportes unos 26 millones. No obstante, queda pendiente conocer más al detalle cuál será la propuesta del Estado para “mostrar” lo que no se ve.

     

En relación con los reclamos recientes sobre el financiamiento del seleccionado femenino de hockey, el funcionario desglosó el esquema de aportes públicos y privados que recibe el equipo: "Me acuerdo cuando hubo una polémica con Las Leonas, y yo me pregunto: ¿saben que estamos invirtiendo 1.100.000 dólares por año, más 200 mil dólares que dan privados, entre ellos YPF, y 100 millones de pesos en becas, más el aumento del 8 por ciento? Se merecen todo, pero se está invirtiendo todo eso y lo vamos a comunicar".

“Lo peor que puede pasar es que se politice la cuestión”, añadió Scioli, hoy integrante del Gobierno de Milei, pero antes vicepresidente de Néstor Kirchner (2003-2007) y luego dos veces gobernador de la provincia de Buenos Aires por el peronismo, además de candidato a presidente en 2015.

Gran parte de ese respaldo lo brindan el Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Enard), mediante un sistema de becas y apoyos, y la subsecretaría de Deportes, que cuentan con partidas presupuestarias separadas. Según le confirmaron a Rosario3 desde el Enard, el presupuesto para este año es equivalente a 12 millones de dólares.

Pero, ¿qué dicen los números oficiales? ¿Cómo funciona el sistema? ¿A quiénes alcanza? ¿Qué contempla? ¿Cuál es la situación de los deportistas argentinos en contraste con la de otros países sudamericanos?

El sistema de becas Enard
 

Con el propósito de acompañar su preparación, atletas y entrenadores argentinos disponen del sostén económico del Enard y de la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, otorgado mediante el sistema de becas deportivas.

Antes de empezar a entender cómo funciona, es necesario trazar una línea que divide a los deportistas que entran y a los que se quedan afuera. La entidad tiene un reglamento y persigue la excelencia: el piso es una proyección de medalla panamericana, el límite que hoy contiene o excluye. Los que no pueden aspirar a un estímulo del Enard quedan bajo la órbita de la subsecretaría de Deportes.

Obtener una beca depende, a veces, de centésimas o detalles casi imperceptibles. El caso de Micaela Levaggi viene como anillo al dedo: este miércoles ganó el oro en los 1.500 metros de atletismo y desde julio había entrado al sistema del Enard por haber logrado una medalla panamericana que la clasificó a Lima 2027. Antes tuvo que pagarse torneos, lo hizo vendiendo miles de rifas y así logró un récord sudamericano al competir en Europa.

“Es un cambio muy importane en mi carrera. Espero que se habilite a que más atletas puedan entrar. Que la gente no dude en apoyarlos”, dijo en TyC Sports.

     

El Enard es una entidad de derecho público no estatal y autárquica, sin fines de lucro, de gestión público-privada, creada en 2009. Está codirigido igualitariamente por el Comité Olímpico Argentino y la Agencia de Deporte Nacional.

En la actualidad, el sistema de apoyo económico para los deportistas argentinos de élite —las del Enard— contempla distintas categorías de becas, cuyos montos varían según el nivel de competencia, los resultados obtenidos y la proyección.

Los montos van desde algo más de $360.000 mensuales para jóvenes talentos hasta cerca de $1,8 millón para deportistas que integran la máxima categoría del sistema, reservada para medallistas olímpicos, paralímpicos o mundiales.

Además de las becas para deportistas individuales, existen programas específicos para disciplinas de conjunto, atletas juveniles en etapa de transición al alto rendimiento y cuerpos técnicos. La asignación de cada beneficio es revisada periódicamente por equipos especializados del organismo.

El apoyo no se limita a una transferencia económica mensual. El sistema también contempla cobertura médica nacional e internacional, asistencia nutricional y psicológica, financiamiento de concentraciones y, en muchos casos, apoyo para viajes y competencias.

Sin embargo, los propios responsables del Enard reconocen que los recursos disponibles no siempre alcanzan para cubrir todas las necesidades de las federaciones y los deportistas. Por ese motivo, cada año deben establecer prioridades y focalizar la inversión en las competencias consideradas estratégicas dentro del ciclo olímpico.

Tipo de beca Monto mensual Destinatarios
Olímpica / Paralímpica / Mundial Hasta $1.835.460 Medallistas olímpicos, paralímpicos o mundiales que mantengan resultados de máxima categoría.
Proyección A $1.242.534 Deportistas con diploma olímpico o medalla en campeonatos mundiales.
Proyección B $1.040.094 Atletas con podios panamericanos o parapanamericanos y proyección hacia competencias olímpicas o mundiales.
Panamericana / Parapanamericana (oro) $1.023.408 Ganadores de medalla dorada en Juegos Panamericanos o campeonatos continentales absolutos.
Panamericana / Parapanamericana (plata o bronce) $921.067 Deportistas que alcanzaron podios continentales.
Proyección Panamericana $874.800 Atletas con resultados destacados y perspectivas de medalla continental.
Programa TAR (Transición al Alto Rendimiento) $648.000 Jóvenes deportistas en proceso de incorporación al alto rendimiento.
Joven Talento Olímpico $436.839 Integrantes de selecciones juveniles con proyección internacional.
Joven Talento Panam $367.092 Deportistas juveniles en etapa formativa vinculados al ciclo panamericano.

Cómo se financian
 

Mediante la Resolución 139/2026 de la Secretaría de Turismo, Ambiente y Deportes, recientemente se dictaminó una suba del 8% para las becas de alto rendimiento del sistema Enard, con vigencia desde el 1 de septiembre de 2026 hasta el 31 de marzo de 2027, justo antes del inicio de los Suramericanos.

Desde su puesta en marcha y hasta 2017 inclusive, el Enard se sostuvo con un esquema de financiamiento específico previsto por la Ley 26.573. Los fondos provenían de un aporte equivalente al 1% de la facturación de los servicios de telefonía celular, monto que las compañías abonaban en función de los servicios prestados a sus clientes.

Ese sistema cambió a partir de 2018. Durante la presidencia de Mauricio Macri, quien le ganó en segunda vuelta a Scioli, la sanción de la Ley 27.430 en el Congreso modificó el mecanismo de financiamiento y eliminó aquella asignación específica. Desde entonces, los recursos destinados al Enard pasaron a depender de las partidas contempladas por el Gobierno nacional en cada ley de presupuesto.

De esta manera, el sostenimiento del deporte olímpico, panamericano y suramericano dejó de estar respaldado por una fuente propia de ingresos y quedó sujeto a los fondos que el Poder Ejecutivo disponga anualmente dentro del presupuesto general de la Administración Pública Nacional.

En 2025 se presentó un proyecto para restaurar la autonomía financiera del Enard. Obtuvo dictamen de mayoría en las comisiones de Deportes, Presupuesto y Comunicación e Informática de la Cámara de Diputados de la Nación.

El Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Cenard) en Buenos Aires.
El Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Cenard) en Buenos Aires.

La iniciativa, impulsada por el legislador Rogelio Iparraguirre (Unión por la Patria), propone la restauración y ampliación de la retención del 1% sobre la facturación de servicios de telecomunicaciones para contar con fondos para una planificación deportiva sostenida en el tiempo.

La medida, consensuada por legisladores de distintos bloques y apoyada por destacados medallistas como Paula Pareto, Sebastián Crismanich y Cecilia Carranza Saroli, recibió el respaldo de 66 diputados. Si bien mantiene estado parlamentario, todavía no se movió en el Congreso.

Según datos de Chequeado recolectados a poco del comienzo de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, actualmente son 807 deportistas los que reciben una beca del Enard. Es el segundo número más bajo desde 2010, el primer año en que se otorgaron.

Evolución de becarios del Enard hasta septiembre de 2026. (Fuente: Chequeado)
Evolución de becarios del Enard hasta septiembre de 2026. (Fuente: Chequeado)

Son casi 450 deportistas menos que en 2024 (una reducción en torno al 40%), cuando comenzó la gestión de Milei, y 580 menos que en el último año del gobierno de Alberto Fernández. Los años con más becarios fueron 2011, 2013 y 2014, durante la gestión de Cristina Fernández.

Un análisis del Centro de Datos de Chequeado en base a cifras oficiales muestra que, si se tienen en cuenta años completos, 2024 fue el de menor presupuesto real desde la creación del organismo y 2025 fue el segundo más bajo. De este modo, el presupuesto destinado a becas el año pasado (último con datos completos) fue un 48% inferior al registrado en 2023.

Del otro lado, 2011, 2012 y 2015 (durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner) fueron los 3 años de mayor presupuesto para becas por parte del Enard. En los tres casos se corresponde con la preparación previa de dos juegos olímpicos: Londres 2012 y Río de Janeiro 2016.

Dichas asignaciones registran, en promedio y en términos reales, un incremento situado entre el 31,17% y el 72,25% —según la categoría— en comparación con los valores de 2023, período correspondiente al cierre de la gestión de Alberto Fernández.

Respecto a las becas, el dinero se deposita mensualmente en la cuenta bancaria de cada deportista. Pero dentro de los beneficios que reciben también están la cobertura médica nacional e internacional, psicólogos y nutricionistas. ¿Es suficiente? Las voces consultadas dentro del Enard admiten que les gustaría contar con muchos más recursos, pero que deben manejarse con ese limitante.

“Se merecen tener un mayor valor de beca, pero nosotros no le damos la beca solo a un deporte, se la damos a más de 100 disciplinas deportivas y casi 1.000 atletas”, aclararon desde el ente ante la consulta de Rosario3, en línea con lo planteado por Scioli acerca de que hay una parte que quizás los atletas “no ven” o no llegan a dimensionar. 

El proceso de selección y evaluación
 

Las federaciones nacionales de cada deporte presentan ante el Enard el listado de atletas que consideran que deberían ser becados junto a una planificación a corto, mediano y largo plazo, en la que se incluyen los viajes y competencias en las que aspiran a competir dentro del ciclo olímpico.

En general, buena parte del proceso ya cuenta con un avance producto de que en muchos casos hay una continuidad ―por ejemplo, nadie duda de que Las Leonas van a seguir becadas― porque desde el organismo ya se conoce a los deportistas, entrenadores y su trayectoria.

El apoyo del Enard está pensado, como su nombre lo indica, para el alto rendimiento. Por lo tanto, el ente debe definir de acuerdo a distintos parámetros qué es deporte de élite o a partir de qué punto se lo considera como tal. En consecuencia, los atletas que para los especialistas técnicos no llegan a tener nivel para alguna de las categorías ya explicadas, pasan a la órbita de la Subsecretaría de Deportes. “El objetivo es ganar medallas”, aseguran.

La evaluación luego pasa a un equipo técnico especialista en cada uno de esos deportes. “Esos coordinadores deportivos reciben los programas, la planificación, el apoyo económico para todos los viajes del año, y validan (o no) a los becados”, resumió Pablo Fuentes, gerente técnico y deportivo del Enard, al ser consultado por Rosario3.

“Tenemos 12 especialistas técnicos deportivos que son los que validan por conjunto de deportes, como ser de combate, raqueta o equipo. Ellos son los que reciben esa planificación, la analizan, la ven, ya conocen a los atletas, conocen a los entrenadores y dicen «ok, estos becados sí corresponden, tienen nivel»”, amplió acerca de la metodología de trabajo.

Un ejemplo práctico. Una federación presenta junto al listado de atletas una serie de requerimientos para el año. Qué competencias quiere afrontar a nivel nacional e internacional, en qué lugares son, si tienen un Mundial, Panamericano o Sudamericano. Sobre todas esas cuestiones (y más), desde el Enard evalúan cuáles son las posibilidades que tienen en función de los recursos.

“Me pediste 12 competencias en el año. Te podemos dar apoyo en estas siete que son más importantes. Y la preparación para estas dos, porque entendemos que es importante que se preparen bien para estas dos competencias, que son las más importantes, las competencias fundamentales del año”, ejemplificó Fuentes.

En esa toma decisiones, puede ocurrir que algunas competencias queden fuera del respaldo oficial y le corresponda a cada federación resolver si las puede afrontar, de qué manera y con qué recursos. Desde el Enard remarcan que los presupuestos no son ilimitados y que dentro de su órbita contienen a una cifra cercana a mil atletas, de modo que no hay otra forma de trabajar que no sea estableciendo prioridades y bajo un reglamento.

Eso le ocurrió al gimnasta rosarino Luca Alfieri, medallista de bronce con el equipo argentino de gimnasia artística en los Juegos Suramericanos 2026. El joven de 24 le contó a Rosario3 que durante este año no pudo viajar a una gira completa de copas mundiales porque no obtuvieron los fondos necesarios.

“Este año competí dos veces de manera internacional, en el Campeonato Panamericano y ahora en los Juegos Suramericanos. Y ya no tengo más torneos en todo el año”, explicó. En 2025 logró costearse por su cuenta una gira por Copas del Mundo, pero no está en condiciones de hacerlo nuevamente. En consecuencia, no compite al nivel necesario las veces que debería hacerlo para sostenerse en el alto rendimiento. Eso podría dejarlo fuera de las becas.

El gimnasta rosarino Luca Alfieri.
El gimnasta rosarino Luca Alfieri.

“Para nosotros la beca es el 70 u 80% del ingreso que tiene un deportista amateur. Representa algo muy importante. No se puede vivir de ese ingreso, pero si no estuviese habría incluso muchísimos menos deportistas”, dijo Alfieri y siguió: “Argentina no está exprimiendo el potencial que tiene. Siempre hago referencia a que nos imaginemos qué pasaría si un deportista pudiese dedicarse solamente a su deporte, como lo hacen el resto de los países”.

Participar en un certamen mundial de gimnasia puede costar en promedio unos 3.000 dólares, aunque planificar una gira que incluya varios de esos torneos puede abaratar los costos y llevar la cuenta a unos 8.000 dólares para competir, a modo de ejemplo, en cuatro durante una misma temporada. De todas maneras, son cifras que están fuera del alcance de Alfieri y de la gran mayoría de los deportistas. Allí reside en muchos casos la fortaleza del respaldo del Enard.

A Agustina De Lucía, la judoca de Rosario que ganó la medalla de plata en la categoría -63 kilos, le tocó perder la beca porque no consiguió una presea en los Panamericanos de Santiago 2023. Era todo para ella: le permitía sostener su actividad deportiva y sus estudios de Derecho. Depresión y ataques de pánico la alejaron un tiempo, hasta que en 2025 decidió volver al tatami.

El trayecto hacia Santa Fe 2026 exigió también un enorme compromiso económico. Ante la falta de recursos para costear las giras de preparación, el núcleo cercano de la deportista asumió los costos del calendario internacional. “Con mi familia tuvimos que hacer un esfuerzo gigante para poder prepararnos, para poder llegar a un buen nivel acá. Nos pagamos dos torneos muy buenos, que también son un punto para los Juegos Olímpicos, y fue a puro pulmón”, reveló sobre la autogestión de los viajes.

Agustina De Lucía ganó la medalla de plata en la categoría -63 kilos de judo.
Agustina De Lucía ganó la medalla de plata en la categoría -63 kilos de judo.

Vendió rifas y organizó polladas para pagarse los torneos en los que necesitaba ir a competir para tener un lugar en la delegación argentina y representar al país en su ciudad natal durante estos Juegos. En medio de ese trajinar, le avisaron que no iba a seguir en el estudio contable donde estaba trabajando. Y lanzó una de las frases que más impactó en estas semanas: “Hoy gané una medalla y el lunes tengo que ir a buscar laburo”.

“No tengo un peso”, soltó Agustina en reiteradas notas cuando le consultaron cómo es ser deportista de alto rendimiento en Argentina. Y sumó, para dar contexto: “Pagarse un torneo afuera sale 2.500 dólares”.

El reclamo de los deportistas no se queda solo en la queja. La mayoría también menciona la crisis económica de Argentina y admite que el Estado no puede hacerse cargo de todo, y que el respaldo también debe construirse en articulación con los privados. Salvo excepciones, la mirada es colectiva.

Dos espejos: el monstruo Brasil y Colombia

Brasil lidera el medallero de los JS 2026 con 238 preseas (99 de oro, 74 de plata y 65 de bronce) hasta la noche de este miércoles 23 de septiembre. En las últimas horas Colombia se acercó mucho a la Argentina, que por ahora conserva el segundo lugar por una medalla dorada de ventaja (53 a 52).

Lo cierto es que la delegación albiceleste está muy bien colocada pese a tener un presupuesto mucho menor que el resto. Países como Chile, Ecuador, Venezuela y Perú también cuentan con un presupuesto superior, un aspecto que destaca todavía más el desempeño argentino en los JS.

Con Brasil la diferencia es sideral: cuenta con 60 veces más recursos. El colombiano lo supera por diez o doce. Es decir que Argentina está peleando el medallero con ese abismo en contra.

En términos comparados, Brasil y Colombia combinan financiamiento público con incentivos a la inversión privada; sin embargo, Brasil presenta un sistema más diversificado y estable, respaldado por fuentes permanentes de financiamiento como las loterías federales y un amplio régimen de incentivos fiscales.

En contraste, Colombia mantiene un modelo predominantemente público, complementado recientemente con incentivos tributarios orientados a ampliar la participación del sector privado y favorecer el desarrollo deportivo en zonas prioritarias. Pero ambos países conservan en su estructura el aporte mediante fondos específicos: las loterías y un porcentaje de la facturación de servicios de telefonía, justamente lo que hoy no hace Argentina.

Brasil lidea el medallero de los Juegos Suramericanos 2026.
Brasil lidea el medallero de los Juegos Suramericanos 2026.

En lo que respecta al Comité Olímpico de Brasil, existe una amplia serie de iniciativas destinadas al fomento del deporte de alto rendimiento que fueron destacadas de parte de la delegación brasileña en los Suramericanos a Rosario3.

El Comité Olímpico de Brasil (COB) es beneficiario de la Ley Agnelo/Piva (LAP), que establece que el 2% de la recaudación bruta de las loterías federales debe destinarse al deporte olímpico y paralímpico. De ese total, el 85% corresponde al Comitê Olímpico do Brasil (COB) y el 15% al Comitê Paralímpico Brasileiro (CPB).

La normativa exige, además, que un 10% de dichos fondos se invierta en el deporte escolar y un 5% en el universitario, asegurando recursos propios asignados de forma íntegra al desarrollo técnico, la formación de profesionales y la participación en competencias.

Gracias a estos recursos, por ejemplo, el COB mantiene el Centro de Entrenamiento Time Brasil, ubicado en el Centro Acuático Maria Lenk, en Río de Janeiro.

Se trata de una instalación construida para los Juegos Panamericanos de Río 2007 y que también fue utilizada durante los Juegos Olímpicos de Río 2016. Allí funcionan áreas permanentes de entrenamiento para los deportes acuáticos, la gimnasia y el tiro con arco, además de una estructura dotada de sala de fuerza y un avanzado laboratorio olímpico, puestos a disposición de todas las Confederaciones afiliadas al COB.

Esta infraestructura permite que deportistas de distintas disciplinas, como las selecciones nacionales de voleibol o el campeón olímpico de esquí alpino Lucas Pinheiro, puedan prepararse para sus temporadas y competencias, así como recuperarse de lesiones.

Los recursos garantizados por la Ley Agnelo/Piva (LAP) han permitido al COB invertir de manera continua y creciente en el deporte olímpico. Asimismo, financian las Misiones deportivas que participan en eventos como los Juegos Suramericanos, los Juegos Panamericanos y los Juegos Olímpicos en sus distintas ediciones.

El COB también distribuye parte de estos recursos entre las confederaciones deportivas, siguiendo una serie de criterios objetivos previamente establecidos. Para el ejercicio 2026, la entidad anunció una distribución récord de aproximadamente 285 millones de reales (unos 55 millones de dólares) destinados a las Confederaciones Olímpicas.

Para estimular la inversión privada, el marco legal brasileño —actualizado mediante la Ley Complementaria N° 222 y reglamentado por el Decreto N° 12.861— autoriza a personas naturales y jurídicas a deducir de su impuesto a la renta las sumas destinadas a patrocinar o donar a proyectos deportivos aprobados por el Ministerio del Deporte.

Bajo este régimen, las personas naturales pueden deducir hasta un 7% de su impuesto adeudado, mientras que las empresas disponen de un tope del 3%, el cual se eleva al 4% cuando los proyectos están orientados a promover la inclusión social en comunidades vulnerables.

En el plano del auxilio directo al deportista, el Estado gestiona el programa Bolsa Atleta, una subvención pública que proporciona apoyo económico mensual a atletas de base, estudiantes y competidores de élite olímpica, paralímpica y sordolímpica.

La articulación de estas herramientas se canaliza a través del Sistema Nacional del Deporte (SINESP), estructura que descentraliza la ejecución de las políticas públicas hacia los estados y municipios e impone la creación de fondos contables específicos para garantizar la transparencia en el manejo de los recursos.

Uno de los jefes de misión de Colombia en los Juegos Suramericanos 2026, Paulo Villar, explicó a Rosario3 que el sistema de apoyo a los deportistas de alto rendimiento de su país se sostiene exclusivamente con recursos públicos, tanto del gobierno nacional como de los departamentos, y que los atletas con mejores resultados pueden dedicarse de manera exclusiva a la práctica deportiva.

Según detalló, el Ministerio del Deporte cuenta con el programa Atleta Excelencia, que otorga estímulos económicos a quienes obtienen resultados destacados a nivel internacional. A esos aportes se suman los beneficios que brindan los gobiernos departamentales, que tienen autonomía presupuestaria en materia deportiva. “Un atleta top de nivel olímpico, medallista olímpico, puede estar recibiendo alrededor de 5.000 dólares mensuales”, señaló.

Villar indicó que el programa nacional alcanza actualmente a unos 193 deportistas, mientras que los principales departamentos del país apoyan a cerca de 5.000 atletas entre disciplinas olímpicas y paralímpicas. También remarcó que el financiamiento privado no participa de estos programas y que el respaldo económico se encuentra regulado por la Ley del Deporte de Colombia y otras normas complementarias.

No obstante, advirtió que el presupuesto destinado al deporte no es fijo y depende de las prioridades que establezcan presidentes, gobernadores y alcaldes en sus programas de gobierno. Además, destacó que existen fuertes diferencias entre regiones: mientras Bogotá, Antioquia y Valle del Cauca ofrecen beneficios adicionales como vivienda y alimentación, otros departamentos cuentan con recursos mucho más limitados para sostener a sus deportistas.

El pasado 14 de septiembre, Juliana Gutiérrez, ministra del Deporte de Colombia, defendió la inversión deportiva dentro del Presupuesto General de la Nación de 2027, pese a que la asignación prevista para su cartera representa una reducción del 40% frente a los recursos de este año. Los cambios se dan a partir de la asunción del nuevo presidente Abelardo De la Espriella, en una clara muestra de que la inversión en deporte no es un tema que solo genera controversia en Argentina.

El modelo colombiano de financiamiento deportivo se apoya principalmente en recursos públicos y considera al deporte, la recreación y el aprovechamiento del tiempo libre como un derecho y una política de gasto social. Además de las partidas asignadas a través del Presupuesto General de la Nación, el sistema cuenta con fuentes específicas de financiamiento, entre ellas una porción de la recaudación del IVA aplicado a servicios como hoteles, restaurantes y espectáculos, cuyos fondos se distribuyen entre el Ministerio del Deporte y los organismos deportivos departamentales y municipales.

A esto se suman recursos provenientes del incremento del IVA a la telefonía móvil, destinados al desarrollo deportivo, la infraestructura y el ciclo olímpico, así como fondos del Sistema General de Participaciones y de Regalías para proyectos regionales. En los últimos años, además, el país avanzó en mecanismos para fomentar la participación privada: la Ley 2.490 de 2025 incorporó beneficios tributarios para empresas y personas que inviertan en proyectos deportivos, con especial foco en zonas vulnerables y municipios afectados por el conflicto armado.

Respecto a las deducciones tributarias para personas o empresas que inviertan en proyectos deportivos en Argentina, hay un proyecto de ley en comisiones del Senado que propone un régimen de “mecenazgo deportivo”.

Presentado por la senadora mendocina Anabel Fernández Sagasti (Partido Justicialista), establece un esquema de incentivos fiscales para las personas humanas o jurídicas que actúen como patrocinadores. Quienes aporten a proyectos deportivos previamente aprobados y registrados podrán deducir de su Impuesto a las Ganancias hasta un 20% del impuesto determinado en el período fiscal correspondiente.

En paralelo, jurisdicciones como la Ciudad de Buenos Aires cuentan con modelos de mecenazgo deportivos vigentes.