Cada Copa del Mundo funciona como una pasarela en paralelo al juego y el Mundial 2026 no es la excepción. Con el debut de los 48 seleccionados en el terreno de juego (un total de 1.248 futbolistas), el recuento estético deja conclusiones claras: las barbas largas e hiperproducidas estilo hipster que dominaron la década pasada entraron en retirada, dándole paso a algunos bigotes con impronta retro.
Por otra parte, la obsesión por el color sigue al tope de las elecciones, conviviendo con frondosas cabelleras y accesorios emparentados con la estética de la NBA. A continuación, un repaso visual de Rosario3 por los mejores exponentes y los estilos más comentados del torneo.
Porras suculentas y melenas al viento
El volumen es gran protagonista en esta Copa. Las cabelleras afro y las melenas prominentes rompen con la hegemonía del rapado tradicional y se consolidan como las más vistosas en las transmisiones oficiales.
Marc Cucurella: el lateral español, flamante refuerzo del Real Madrid, sigue ostentando una de las identidades visuales más icónicas y voluminosas del planeta fútbol.
El fenómeno de Curazao: el seleccionado caribeño es una de las grandes revelaciones estéticas. Tahith Chong (con estilo Valderrama) y su compañero Sontje Hansen (una llamativa porra colorada artísticamente contenida) plantaron bandera en esta categoría junto a Jearl Margaritha.
Hannibal Mejbri: el talentoso volante tunecino mantiene vigente su clásico y esponjoso peinado.
Ayyoub Bouaddi de Marruecos, otro de gran cabellera que la contiene con vinchita mientras juega.
Fiebre de platinados y desteñidos
La decoloración total o parcial sigue siendo el recurso preferido por los futbolistas para destacar sobre el césped. La transición entre los bloques “porras” y “platinados” la encabeza el estadounidense Antonee Robinson, uno que combina los dos estilos.
La dupla de Ecuador Moisés Caicedo-Enner Valencia sorprendió al saltar a la cancha con un platinado idéntico y coordinado.
El "bloque" de Japón: fieles a su tradición mundialista, el seleccionado nipón aportó luz con Ritsu Doan, Junya Ito y Daizen Maeda .
Dos europeos decoloridos: Dani Olmo, delantero de España, y Ermedin Demirovic, volante de Bosnia y Herzegovina.
Los claritos no pasan de moda y algunos jugadores los lucen en esta Copa, como Nico O’Reilly de Inglaterra y Maxi Araújo de Uruguay, que además metió una delicada producción en el rostro.
Un abonado a esta sección es Neymar: a sus 34 años, y complicado por una lesión que demoró su estreno, el astro brasileño optó por un tono colorado bastante más austero y modesto en comparación con los osados diseños de sus mundiales anteriores.
Otros (pocos) como José Luis Rodríguez, de Panamá, eligieron pintarse de un color, en este caso el rojo como la camiseta del equipo centroamericano.
Solo un mechón: así lo decidieron Weston McKennie (Estados Unidos), Stopíra (Cabo Verde) y Simon Adingra (Costa de Marfil).
El regreso del bigote y los sobrevivientes de la barba
La fisonomía facial de los futbolistas muestra un quiebre respecto a Qatar 2022 o Rusia 2018. Las barbas tupidas, a excepción de los seleccionados de países árabes –donde es más tradicional–, quedaron relegadas a unos pocos nombres puntuales y aparecieron, en cambio, algunos mostachos del siglo pasado.
El Mundial 2026 destaca algunos bigotes anchos de veta vintage, como el de Jackson Irvine, volante australiano, y de Francisco Trincão, atacante portugués.
Vinchas, vinchitas y trenzas eternas
Las bandas de sujeción ya no se usan exclusivamente para contener melenas largas, sino como un accesorio de estilo urbano muy emparentado con el básquetbol. En paralelo, las extensiones africanas marcaron récords.
Con vinchas gruesas estilo NBA se destacan tres africanos: Lawrence Ati-Zigi, arquero de Ghana; Garry Rodrigues, mediocampista de la sorprendente Cabo Verde (con llamativa vincha roja); y Yan Diomande, joven figura de Costa de Marfil.
En cambio, por la vinchita más disimulada optaron muchos otros jugadores sin melena pero con flequillo largo, como por ejemplo Nico González, de Argentina; Lamine Yamal, estrella y promesa de España; y Ramy Bensebaini, de Argelia.
Extensiones africanas, rastas, trenzas, trencitas para todos los gustos en las artísticas cabezas de los futbolistas de esta Copa del Mundo, resumidas en esta seguidilla de imágenes:
El pelo largo clásico no murió
Súper popular al promediar la década de 1990, el pelo largo clásico fue perdiendo adeptos con el nuevo siglo pero en este Mundial, muchos jugadores se encargaron de demostrar que esa preferencia sigue vigente: suelto, con vincha, atado clásico o con rodete, aquí algunos exponentes.
Rapados, melenitas ochentosas y toques de autor
El rapado siempre está, aunque sea en unos pocos ejemplos. El volante de argentina Alexis Mac Allister, con el peine de la máquina en altura dos, y el noruego Fredrik Aursnes, en cero.
El delantero canadiense Jacob Shaffelburg y el arquero neocelandés Max Crocombe reintrodujeron la moda ochentera con una "media cubana" o mullet sutil, dejando la melena más larga en la zona de la nuca, algo que en el fútbol local expone como ninguno Ignacio Malcorra.
Los detalles milimétricos con la máquina de cortar se destacaron estas dos semanas en el costado izquierdo de la cabeza de Emiliano "Dibu" Martínez, el gran arquero argentino, que volvió a innovar en su corte degradé e incluir su número, el 23, prolijamente diseñado.
Bonus track: los "enmascarados"
Aunque responden a lesiones y lejos están de ser un look o una imagen deseada, las máscaras de carbono o accesorios de protección facial también marcaron tendencia visual a través de varios jugadores.
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