Los dos principales aspirantes a la presidencia de Brasil dieron inicio este domingo a sus respectivas campañas electorales rumbo a los comicios de octubre. La contienda arranca en un escenario de alta polarización y disputada paridad, con el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro como los grandes protagonistas de la jornada inicial.
El presidente Lula da Silva lanzó su campaña por la reelección desde el estadio municipal de Vila Euclides, en São Paulo, un escenario emblemático donde lideró las históricas huelgas sindicales durante la dictadura militar. Frente a miles de simpatizantes del Partido de los Trabajadores (PT), el líder progresista de 80 años prometió dar continuidad a sus programas sociales y atender problemáticas estructurales del país.
Durante su intervención, Lula destacó la creación de 10 millones de empleos formales en tres años y medio de gestión y defendió la inversión pública en salud, educación y vivienda. Asimismo, abordó la seguridad pública con un enfoque centrado en asfixiar financieramente a las cúpulas del crimen organizado y enfatizó la necesidad de combatir de manera decidida la violencia machista.
En materia internacional, el mandatario reafirmó su compromiso con la soberanía nacional al señalar la importancia de que Brasil explote y procese sus propios minerales críticos sin presiones externas. Aunque dirigió críticas hacia los gobiernos de derecha que le precedieron, evitó mencionar directamente por su nombre a su principal rival de la jornada.
Por su parte, el senador Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL) e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, comenzó sus actos proselitistas ante cientos de seguidores en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro. Con un tono de confrontación, lanzó duras críticas hacia la gestión actual, prometió catalogar a los narcotraficantes como "terroristas" y tildó al mandatario saliente como "el moroso de la esperanza".
Según reportó la agencia de noticias EFE, las primeras actividades proselitistas reflejan el pulso político entre ambos proyectos, mientras las encuestas anticipan una contienda extremadamente ajustada. Los últimos sondeos sitúan a Lula da Silva con un 43 % de las intenciones de voto y a Flávio Bolsonaro con un 40 %, lo que configura un escenario de empate técnico al inicio de la carrera electoral.
Fuente: EFE