El gobierno nacional anunció la desregulación del sistema de la revisión técnica vehicular, lo que en la práctica implica que talleres mecánicos de reparaciones y concesionarias privadas puedan inscribirse para realizar las inspecciones, además de cobrar tarifas libres. Ante este nuevo escenario, el gobierno de la provincia de Santa Fe aclaró que analiza la medida y evalúa si concretará una adhesión total, parcial o un rechazo

Desde la Agencia Provincial de Seguridad Vial, Carlos Torres, sostuvo que la prioridad será mantener la calidad del control y cuidar a los ciudadanos. 

A través de la reglamentación de un decreto del Ministerio de Desregulación, la administración central busca generar mayor competencia y apertura en el sistema. Sin embargo, desde la Provincia plantearon reparos. "No vamos a hacer nada que perjudique ni el bolsillo de los santafesinos ni la seguridad vial", destacó Torres en declaraciones a De 12 a 14 (El Tres), y aclaró que el objetivo primordial es que "no caiga la calidad de las revisiones".

El funcionario remarcó que en la actualidad la jurisdicción santafesina cuenta con un sistema "armado mucho mejor que en otras provincias", con 28 talleres operativos distribuidos geográficamente para que los conductores no deban recorrer grandes distancias. Además, recordó que el precio "está regulado por el Estado" y que sólo registra incrementos cuando aumenta el combustible. 

Uno de los puntos que genera mayor resistencia en la gestión santafesina es la posibilidad de que el mismo taller que evalúa el estado del coche sea el que, a su vez, venda los repuestos y realice las reparaciones correspondientes. Según advirtió el director de la agencia, si el esquema se precariza y el operario "está de los dos lados del mostrador", es una situación que no les "termina de cerrar". Por ello, exigen saber quién y cómo va a auditar las máquinas y el correcto funcionamiento de estos nuevos espacios de verificación.

Otra de las diferencias técnicas radica en los tiempos exigidos para los vehículos nuevos. La iniciativa nacional propone llevar la exigencia del primer control de los autos 0 km de tres a cinco años. Frente a esta modificación, Torres opuso datos locales y objetivos: "Tenemos información de por qué debería quedarse a los tres, porque tenemos los daños que tienen los vehículos a los tres años, cuando van a hacer la primera revisión. Eso lo tenemos bien dimensionado con los datos del observatorio de daños vehiculares".

Cómo sigue el servicio en la Provincia


Mientras los equipos técnicos provinciales definen la conveniencia de la normativa, el esquema en el territorio santafesino continúa operando bajo la modalidad tradicional. Hasta que la Provincia no tome una determinación final, los automovilistas deberán seguir acudiendo exclusivamente a los 28 locales habilitados oficialmente.

"Nosotros no estamos atados a ningún dogma", concluyó el funcionario. "Si es algo que va a beneficiar a los santafesinos, lo vamos a hacer, y si es algo que va a hacernos retroceder respecto de la seguridad vial, no lo vamos a hacer".