Los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 llegaron a su fin el pasado sábado, pero el impacto social y comercial del evento continúa resonando en Rosario. Más allá de las competencias deportivas que durante dos semanas reunieron a atletas de 15 países, la mascota oficial, "Capi", se consagró como el verdadero fenómeno popular y la estrella absoluta del evento.
En declaraciones al programa De boca en boca (Radio 2), Marilén Fenoglio, responsable de marketing del merchandising de los Juegos, confirmó que el balance final superó todas las proyecciones iniciales de la organización. "Sabíamos que iba a ser un éxito, pero no imaginamos esta dimensión. Todo el mundo se apropió del Capi, chicos y grandes, sin importar la edad ni si les gustaba o no el deporte", destacó.
Según precisó la representante de la marca oficial, se vendieron más de 45.000 peluches de Capi a lo largo de los juegos, impulsando una demanda masiva que obligó a reforzar de manera permanente el stock y que generó interminables filas en las tiendas oficiales montadas en el Fan Fest de bulevar Oroño en el caso de Rosario.
Dónde se puede conseguir el remanente de Capi
Ante la persistente demanda del público tras la finalización de las competencias, la organización diagramó una estrategia para comercializar el stock restante de mercadería oficial:
- Tienda física: permanecerá abierta hasta fin de mes en el Shopping del Siglo para quienes busquen comprar el remanente de forma presencial.
- Canal digital: continuará activa la página web oficial con opciones de envío a domicilio o retiro en puntos seleccionados.
"Aún en pleno desarme de las estructuras, la gente se nos acercaba a rogarnos si nos quedaba algún Capi para vender. La respuesta de la ciudad y de la región fue impresionante", indicó Fenoglio.
El balance comercial del fenómeno carpincho
La comercialización del simpático carpincho —que se vendió en versión chica a $10.000 y grande a $25.000— formó parte del engranaje de explotación de licencias de los Juegos a cargo de la firma rosarina Trans-Ban, que operó la logística y los puestos de venta.
El furor por la figura del "Capi capitán" convivió con el sistema de reservas solidarias de entradas, que logró recaudar cifras millonarias destinadas a entidades como Cáritas, Cilsa y la Federación de Veteranos de Guerra. Sumado al impacto en el sector hotelero y gastronómico, la icónica mascota terminó de consolidarse como el gran recuerdo de una cita histórica para la provincia.