Un equipo científico internacional logró identificar un nuevo patógeno transmitido por garrapatas que hasta el momento permanecía oculto detrás de cuadros febriles que desconcertaban a la medicina. El hallazgo ofrece respuestas para un porcentaje significativo de pacientes que presentaban síntomas compatibles con infecciones clásicas de la región asiática pero cuyos tests daban permanentemente negativos.
La investigación, publicada en la prestigiosa revista New England Journal of Medicine y reproducida por Muy Interesante, constató que más del 30 por ciento de las personas diagnosticadas clínicamente con el síndrome de fiebre grave con trombocitopenia no poseían el virus tradicional asociado a esa dolencia.
Utilizando técnicas avanzadas de secuenciación genética y análisis de muestras en hospitales y poblaciones de garrapatas de la especie Haemaphysalis longicornis, los especialistas hallaron al responsable: un ortonairovirus bautizado como nairovirus de la garrapata asiática (Asian longhorned tick nairovirus o ALTNV).
El estudio —liderado por especialistas del Laboratorio Estatal Clave de Patógenos y Bioseguridad de Pekín— demostró que este microorganismo infecta tanto a seres humanos como a animales, manteniendo capacidad de transmisión y replicación.
En los pacientes analizados que portaban exclusivamente el nuevo nairovirus, los cuadros clínicos incluyeron fatiga y problemas gastrointestinales, aunque todos lograron recuperarse favorablemente sin dejar secuelas.