El exmandatario brasileño, Jair Bolsonaro, fue trasladado de la unidad de cuidados críticos a un área de cuidados intermedios en el centro médico de Brasilia donde se encuentra internado desde el viernes pasado. El cuadro que motivó su hospitalización es una neumonía bacteriana bilateral, que en las últimas horas mostró una mejoría en los indicadores de infección, permitiendo que el equipo médico flexibilizara la vigilancia sobre el paciente.
La noticia fue confirmada este lunes por su esposa, Michelle Bolsonaro, quien a través de sus redes sociales detalló la evolución positiva del dirigente de 70 años. Bolsonaro había ingresado de urgencia tras ser retirado del complejo penitenciario de Papuda con síntomas de fiebre alta, escalofríos y una preocupante baja en la saturación de oxígeno. Según el último parte del Hospital DF Star, también se registró una recuperación en su función renal, que había sufrido un deterioro el sábado.
El diagnóstico de neumonía bacteriana que afecta a ambos pulmones se da en un organismo debilitado por las secuelas del atentado que sufrió en 2018. Desde aquel ataque con arma blanca, el expresidente lidió con complicaciones crónicas que incluyen múltiples cirugías y cuadros digestivos recurrentes. Pese a la leve mejoría y el paso a la unidad semi-intensiva, la institución médica todavía no brindó una fecha tentativa para el alta definitiva.
Esta situación de salud se desarrolla mientras Bolsonaro cumple una condena de 27 años de cárcel, tras el fallo del Supremo Tribunal Federal que lo encontró culpable de intentar subvertir el orden democrático después de las elecciones de 2022. La sentencia lo señala como el cabecilla de una organización destinada a suprimir de forma violenta el Estado de derecho.
Desde septiembre, el exjefe de Estado permanece alojado en una celda en la capital federal. En este contexto, su defensa presentó distintos recursos para que se le conceda el arresto domiciliario, fundamentando el pedido en su delicado historial médico. No obstante, todas las solicitudes fueron desestimadas sistemáticamente por el máximo tribunal brasileño.
Mientras el entorno político sigue de cerca su internación, su hijo y actual senador, Flávio Bolsonaro, ya manifestó sus intenciones de competir por la presidencia en los próximos comicios para enfrentar a Lula da Silva. Por el momento, el expresidente seguirá bajo tratamiento especializado y observación rigurosa tras haber superado la etapa más crítica de su afección pulmonar.