La nave surcoreana Danuri llegó primero, pero las fotos de la Nasa desde 96 kilómetros de altura son las más detalladas hasta la fecha. El cohete vagó más de un año a la deriva tras una misión comercial de 2025 antes de caer el 5 de agosto.
El antes y el después del impacto. Una mancha oscura en medio del gris lunar. Así se ve, por primera vez con total nitidez, el cráter que excavó un cohete de SpaceX al estrellarse contra la Luna.
La Nasa publicó las imágenes del antes y el después de la zona del impacto, captadas por su Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO), la nave que funciona como los ojos de la agencia en órbita desde 2009 mientras prepara el regreso de astronautas a la superficie.
La protagonista del choque es la etapa superior de un cohete Falcon, que se estrelló el 5 de agosto a unos 8.600 km/h después de haber pasado más de un año a la deriva en el espacio.
El cohete era parte del impulso que la Nasa inició en 2025 para comercializar la exploración lunar, cuando lanzó dos módulos de aterrizaje lunares privados que llevaban experimentos científicos e incluso un pequeño rover.
Un cráter con forma de mariposa
Según los científicos que analizaron las nuevas fotografías, el cráter reciente tiene 60 pies de diámetro —cerca de 18 metros de diámetro y unos 3 metros de profundidad.
Lo más llamativo no es su tamaño, sino su patrón. Desde el centro se desprenden franjas oscuras y brillantes que se expanden como alas de mariposa. Las líneas más oscuras son material excavado que estaba justo debajo de la superficie y que fue moldeado durante eones por el viento solar, los rayos cósmicos y los impactos de micrometeoritos. Los rayos más brillantes, en cambio, son roca y regolito fresco, virgen, arrojado desde mayor profundidad por la violencia del impacto.
Para conseguir la toma, los controladores de vuelo tuvieron que inclinar la nave espacial para apuntar sus cámaras hacia el sitio exacto. El LRO fotografió el cráter una semana después de la colisión desde 96 kilómetros de altura, mientras se desplazaba a 1,6 kilómetros por segundo en su órbita polar que completa cada dos horas, mientras la Luna gira debajo.
Transcurrieron seis días antes de que la geometría orbital permitiera divisar el lugar del accidente.
La carrera por la primera foto
Aunque las imágenes de la Nasa son las más nítidas hasta la fecha, no fueron las primeras. La nave espacial surcoreana Danuri, que también orbita la Luna, fue la primera en llegar al lugar y transmitir fotografías del impacto.
El evento vuelve a poner en debate la basura espacial en órbita cislunar. Etapas superiores abandonadas tras misiones comerciales y privadas pueden permanecer meses o años vagando hasta que la gravedad lunar las capture, dejando cicatrices permanentes en un cuerpo sin atmósfera ni erosión que las borre.