El canciller Pablo Quirno aseguró que el gobierno chileno de José Antonio Kast respaldará a la Argentina frente a la disputa por las Islas Malvinas y anticipó que las nuevas medidas impulsadas por el Gobierno podrían alcanzar no sólo a las empresas que participan directamente de proyectos petroleros en el archipiélago, sino también a compañías que les brinden servicios.
El respaldo chileno había quedado explicitado después del encuentro que Milei mantuvo el jueves en Santiago con el presidente de Chile. En un comunicado conjunto, el gobierno chileno ratificó su apoyo a los derechos de soberanía argentinos sobre Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, y llamó a que Argentina y el Reino Unido retomen las negociaciones para alcanzar una solución pacífica y definitiva a la disputa.
Quirno se refirió a ese respaldo al explicar que la Argentina está buscando sumar a los países de la región a su estrategia. “El presidente Milei lo discutió con Kast y resultó en que Chile también va a apoyar a la Argentina en caso de que (las empresas británicas) quieran utilizarlos como apoyo logístico”, afirmó el canciller en declaraciones a Radio Mitre.
El funcionario también aseguró que la posición argentina frente a Malvinas no fue coordinada con Estados Unidos. “No ha habido ninguna conversación en ese aspecto. Argentina está tomando sus decisiones, poniéndose de pie. Este discurso no fue hablado con los Estados Unidos ni con Trump”, sostuvo.
Qué empresas podrían quedar alcanzadas
Con respecto al alcance de las medidas contra las compañías que participan de la explotación de hidrocarburos en las islas, Quirno explicó que el Gobierno no apunta únicamente a las empresas que operan directamente los proyectos petroleros.
Consultado específicamente sobre compañías que actualmente trabajan en Vaca Muerta y que eventualmente podrían asociarse al proyecto Sea Lion, respondió: “Pueden ser no solo socias, sino también proveedoras de servicios petroleros, financieros, seguros, etcétera”.
El proyecto Sea Lion, ubicado al norte de las Malvinas, está encabezado por la británica Rockhopper Exploration y la israelí Navitas Petroleum. El Gobierno argentino busca impedir que avance la explotación y apunta también contra las empresas que puedan brindar apoyo a esas operaciones.
En ese sentido, Quirno también se refirió al decreto reglamentario de las sanciones que se publicó este viernes en el Boletín Oficial. Según explicó, el instrumento busca acelerar el procedimiento para aplicar sanciones y establece una nueva exigencia para los proyectos que ingresen al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (Rigi): deberán presentar una declaración jurada en la que aseguren que no violan ni violarán la Ley 26.659, que regula las actividades hidrocarburíferas en áreas sujetas a disputa de soberanía.
El canciller planteó además una disyuntiva para las compañías que desarrollen actividades en las islas: “Las empresas que operen en Malvinas van a tener que decidir si operan en Malvinas, en una zona disputada con una legalidad incierta, o vienen a Argentina a hacer sus negocios donde tenemos reglas claras y previsibilidad”.
La estrategia del Gobierno por Malvinas
Quirno sostuvo que las medidas forman parte de un proceso que comenzó varios meses atrás y que tiene como objetivo reforzar la posición argentina mediante herramientas diplomáticas, económicas y de defensa.
En ese marco, destacó la decisión de avanzar con la construcción de la Base Naval Integrada de Tierra del Fuego, que Milei presentó durante su discurso como una pieza estratégica para fortalecer la presencia argentina en el Atlántico Sur. El canciller explicó que la ubicación de Tierra del Fuego permite mejorar las capacidades logísticas hacia la Antártida y monitorear el extenso espacio marítimo argentino.
También confirmó que el Gobierno está preparando las notas diplomáticas destinadas a países donde están radicadas empresas vinculadas, directa o indirectamente, con las actividades hidrocarburíferas en Malvinas. “Estamos realizando un análisis más profundo para enviar esas 180 notas a las que se refirió el presidente a 29 países”, señaló.
Respecto de la relación con Israel, país de origen de Navitas Petroleum, Quirno negó que las medidas puedan afectar el vínculo bilateral. “No perjudica la relación en lo más mínimo. Estamos constantemente en comunicación con Israel”, afirmó, y agregó que el embajador argentino ya tiene conocimiento de la situación.
El canciller también insistió en que la intención del Gobierno es impedir que avance la explotación petrolera en las islas. “Nuestra intención es no permitir la explotación de hidrocarburos en las Malvinas”, dijo, y sostuvo que la Argentina no aceptará que el Reino Unido otorgue licencias para desarrollar esas actividades mientras continúa la disputa de soberanía.
Por último, dejó abierta la posibilidad de que Milei viaje al Reino Unido pese al endurecimiento de la posición argentina. “Argentina va a decir su verdad en todos los ámbitos posibles y no descartamos que vayamos a Inglaterra también”, concluyó.