La Encuesta de Hogares Rosario de la Usina de Datos de la Universidad Nacional de Rosario destacó que casi el 60% de los hogares de la ciudad tiene al menos un animal de compañía. Además, el 90% de los perros y gatos conviven dentro del hogar y el 94% de las personas identifica que el principal motivo de adopción es la compañía.
El diagnóstico social llevó entonces a pensar que si los animales forman parte de la vida cotidiana de la mayoría de las familias rosarinas, la política pública debe incorporarlos como un componente estructural de la realidad urbana. Tal es el espíritu de un proyecto que busca actualizar la ordenanza de Protección Animal, que es de 2002 y que, entre otros aspectos de convivencia, previene el maltrato animal, y modifica el término de “mascota” por “animal de compañía”.
Aquella ordenanza n.° 7.445, creada hace casi 24 años establecía parámetros ordenadores para la ciudadanía ya que estableció, entre otras cosas, el paseo con correa corta con ciertas razas de perro, el uso de la vacuna antirrábica, la prohibición del maltrato en cualquiera de sus formas, así como el sacrificio o exterminio, establece la matriculación de perros en el Imusa con microchips, y recomienda el uso de bozales.
La propuesta de actualización de esa norma incorpora definiciones precisas que diferencian animales domésticos y comunitarios, suma la figura del tutor o tutora responsable, que puede ser permanente o eventual, y establece principios orientados a fortalecer el bienestar animal, el cuidado responsable y la convivencia armónica en el entorno urbano.
El concejal de Creo Fabrizio Fiatti es quien promueve estos cambios en la ordenanza y en el paradigma, y consultado por Rosario3 sobre en qué aspectos estaba desactualizada, ahondó: “La ordenanza vigente responde a otros tiempos. Esta renovación actualiza la terminología sobre el paradigma de cuidado que antes asimilaba a los animales con los objetos, cuando hoy se reconoce como seres sintientes, por eso el cambio de 'mascota' que no es respetuoso, por el de 'animal de compañía'. Entendemos las políticas públicas de esta forma, y por eso propogo dejar de hablar de tenencia de animales para hablar de cuidado. Va en sintonía con el programa de castraciones masivas y abiertas, con campañas, adiestradores y capacitaciones para paseadores que estén capacitados. Y con que la oficina de protección animal haya sido trasladada dentro de la Secretaría de Control y Convivencia, con tantos operativos de rescate de animales en espacios clandestinos”.
Este cambio de norma busca además declarar Rosario “ciudad comprometida con el bienestar animal”, que implica concebir a los animales de compañía como seres vivos dotados de sensibilidad y promoviendo el trato digno y responsable. Esto implica, según el edil, “ordenar la política pública desde el bienestar animal, que no es una declaración simbólica, sino que consolida una agenda que ya está en marcha, como la construcción del Hospital Animal, las campañas de castración y vacunación y la promoción de la adopción responsable”.
La tendencia social y comercial pet-friendly
En lo cotidiano es palpable la valorización del rol de las mascotas en la convivencia urbana, ya que entre los rubros comerciales en boga en los últimos años, el comercio conocido como “pet shop” es de los que más se detecta en cualquier barrio. Esto relacionado con el asunto de la baja natalidad que en la ciudad ya es un hecho comprobado estadísticamente, y que es una tendencia en las grandes ciudades del mundo por múltiples factores que no vienen al caso en esta nota.
En sintonía con este proyecto, cabe recordar que desde hace algunos años en Rosario se vienen aprobando una serie de ordenanzas en sintonía, ya que son políticas relacionadas a mejorar el trato con los animales de compañía, como la prohibición de criaderos, los rescates de animales abandonados y maltratados, las castraciones gratuitas en los barrios, el hospital público con guardia de 24 horas, la regulación de las guarderías, y el registro de bares, restaurantes y hoteles que aceptan animales en sus establecimientos.
Fiatti fue autor justamente de la norma que regula las guarderías, y sobre ésta, destacó: “Permitió ordenar una actividad que venía creciendo en la ciudad, pero sin un marco claro. Hoy existen requisitos mínimos de funcionamiento y estándares de bienestar que deben cumplirse. Es parte de una política más amplia que no solo actúa ante el maltrato, sino que fija reglas preventivas y eleva los estándares de cuidado”.
Aclaró que esta renovación de la norma no incorpora nuevas sanciones diferentes a las ya establecidas en los casos de maltrato, ni se modifica el rol de los agentes de control. “Las sanciones por maltrato ya están vigentes en el Código de Convivencia de la ciudad. Lo que hacemos es reforzar el marco conceptual, incorporando definiciones claras y principios ordenadores vinculados al bienestar animal para facilitar la interpretación y aplicación de la norma”.
Un registro de animales vinculado a los perfiles digitales
Un punto central de la iniciativa es la modernización del Registro Único de Animales de Compañía (RUAC), que se integrará al Perfil Digital (en la web municipal) del tutor o tutora responsable. Allí constarán los datos del animal y las prácticas sanitarias que tuvo, para su seguimiento sanitario, para fortalecer la identificación y la trazabilidad sanitaria.
En torno a la cuestión digital, Fiatti precisó: “La vieja ordenanza requería de trámites burocráticos. Por ejemplo pedir un turno para revisación o castración en el próximo Hospital Animal, se hará de forma online, o conocer cuándo llega la campaña de castraciones en tu barrio. La idea es que las historias clínicas de los animales sean digitales. Toda la información digitalizada sobre los animales servirá luego a la planificación de las políticas públicas, para aplicar en los territorios”.
En la Tarjeta Sanitaria Única vinculada a cada animal, constarán vacunaciones, esterilizaciones y demás prácticas de salud, facilitando la planificación de campañas públicas en toda la ciudad. El registro contendrá los siguientes datos del animal: especie, edad, sexo, raza o mestizaje y color, información sanitaria relevante, incluyendo vacunaciones, esterilización, certificaciones sanitarias, etc.
Esta herramienta apunta a fortalecer la planificación sanitaria y a articular políticas de vacunación, prevención de zoonosis y convivencia responsable, en línea con el paradigma de “Una Salud” (One Health) promovido por la Organización Mundial de la Salud, que reconoce la interdependencia entre salud humana, animal y ambiental. En coherencia con el nuevo paradigma, el proyecto también propone incorporar en las historias clínicas municipales, junto a los datos del núcleo familiar.
Fiatti explicó que “la idea del nuevo paradigma es que la salud es una sola, la del bienestar del humano en su ambiente, donde también está el animal. Y se suma a nivel territorial, que el Estado tenga datos de trazabilidad, determinar con exactitud qué familia tiene cada animal para determinar las políticas públicas hacia cada sector”.
Aclaró además que “la intención es que el registro no quede limitado al sistema público, y entendemos que eso es algo que, con la incorporación de ese registro al Perfil Digital eso se vuelve posible. La política de bienestar animal debe ser integral y abarcar tanto el ámbito público como el privado”.
Consultado sobre por qué es importante la trazabilidad, el concejal Fiatti explicó que “ésta permite saber qué animales están vacunados, esterilizados o identificados, y facilita actuar ante brotes sanitarios o situaciones de abandono. En una ciudad con alta convivencia entre personas y animales como es Rosario, entendemos que es una herramienta clave para la salud pública”.
Asimismo, la ordenanza prevé que el Instituto Municipal de Sanidad Animal (Imusa) dictará, al menos dos veces por año en cada uno de los Centros Municipales de Distrito, cursos de capacitación a tutores y tutoras responsables, para promover prácticas de convivencia respetuosa, prevención de accidentes, cuidado responsable y fortalecimiento del vínculo humano-animal.
“La ordenanza vigente establece un curso anual por distrito orientado al manejo de canes y dirigido a dueños. El proyecto amplía y actualiza esa propuesta. ya que establece dos capacitaciones anuales en los distritos, y cambia el enfoque hacia el bienestar animal en general, no solo el manejo de perros y gatos. Es un cambio tanto en cantidad como en contenido y en paradigma”.
La figura de paseadores voluntarios
Otro aspecto que busca reactivar el proyecto del concejal Fiatti es el rol de paseadores y paseadoras voluntarios de animales de compañía, con el objetivo de profesionalizar la actividad y promover prácticas seguras.
El que dio en llamar Sistema Municipal de Promoción y Registro de Paseadores y Paseadoras de Animales de Compañía incluirá una escuela municipal de paseadores y paseadoras destinada a la formación, capacitación y actualización en materia de bienestar animal, manejo responsable durante los paseos, seguridad en la vía pública, normativa vigente y buenas prácticas en el cuidado de animales de compañía.
“Si bien la ordenanza vigente preveía un registro de paseadores, el proyecto lo reactiva y lo amplía, incorporando capacitaciones para jerarquizar la actividad. El registro es voluntario, pero quienes se inscriban podrán acceder a instancias de formación. Apunta a reconocer y profesionalizar una actividad que hoy existe de hecho, promoviendo buenas prácticas y mayor seguridad”, aclaró.