María Eugenia Schmuck, la presidenta del Concejo Municipal y ahora a cargo de la intendencia durante algunos días por el período de vacaciones de Pablo Javkin, expresó este lunes que abordar la actividad de los cuidacoches en Rosario es uno de los “objetivos de gestión” en busca de “terminar con la extorsión en la calle”.

“Este debe ser el año en que abordemos el tema trapitos como un objetivo de gestión, y creo que arranca con el tema de los espectáculos deportivos y estos operativos de control urbano”, indicó en diálogo con el programa Radiópolis (Radio 2) al ser consultada por los nuevos operativos instrumentados por el Ministerio de Seguridad y la Secretaría de Control Urbano municipal en los estadios de Central y Newell’s.

En el mismo sentido, la concejal radical sostuvo que las medidas aplicadas “no pueden ser una sábana corta” sino “una estrategia para toda la ciudad” y aseveró que lo van a conversar en el Palacio Vasallo “con todos los concejales que han presentado proyectos”.

Hay al menos siete proyectos presentados en el Concejo que proponen distintos abordajes sobre los cuidacoches en la ciudad, desde regular su actividad hasta directamente erradicarla.

“Fundamentalmente, vamos a establecer una estrategia con el ministro de Seguridad (Pablo Cococcioni), con el que seguramente nos reuniremos este mes, porque hay que abordarlo. No podemos decir que el desorden es una tradición, hay que rebelarse contra eso y dejar de naturalizarlo”, dijo Schmuck.

La presidenta del Concejo contextualizó que en Rosario se naturalizó durante mucho tiempo “que los dos estadios de fútbol de los clubes más importantes no tuvieran más espectáculos masivos porque a los productores no les convenía traerlos, ya que tenían que negociar con las barras bravas de cada equipo”.

El Concejo busca debatir este año cómo regular o abordar la actividad de los cuidacoches en Rosario.

Acerca del consenso con todos los bloques que componen el Concejo, la intendenta en funciones aventuró que lo van a conseguir, impulsado “por el nivel de extorsión” que existe vinculado al accionar de los trapitos en las calles.

Al respecto, admitió que no resultó la estrategia de incorporar la figura de la extorsión al nuevo Código de Convivencia de la ciudad, que entró en vigencia en agosto de 2022. “Tuvimos mucha expectativa, pero no funciona porque hay que encontrarlo (al cuidacoches) con las manos en la masa. Y un vecino se tiene que arriesgar a denunciarlo, sacarle una foto y mostrarlo, o tiene que estar la Policía o Control Urbano cuando eso sucede”, explicó.

“Hay que abordar una estrategia que nos permita terminar con la extorsión en la calle, y perseguir y encarcelar a aquellos que son parte de asociaciones ilícitas, que son la mayoría”, concluyó Schmuck. 

Cuidacoches detenidos

En diciembre del año pasado, el municipio informó que, en el marco de los operativos desarrollados en eventos masivos y en los controles cotidianos en el espacio público, principalmente en parques, plazas y calles de mayor afluencia y circulación vehicular, agentes de control de la Municipalidad y efectivos policiales de la Provincia detuvieron a 202 cuidacoches en 2025.

Las intervenciones se realizan a diario y a toda hora y tienen el objetivo de corroborar antecedentes penales, verificar el comportamiento de quienes llevan adelante la actividad, prevenir situaciones de extorsión y tener un mayor control de los espacios públicos. Los 202 detenidos en este 2025 –hasta el 19 de diciembre– ya casi duplicaban a los de 2024, año del inicio de este tipo de operativos específicos y en el que hubo 105 detenidos.

"Sabemos que este es uno de los temas más demandados por la ciudadanía y es por eso que decidimos intervenir y estamos trabajando con tanta fuerza, siempre en el marco de nuestras competencias. Desde que empezamos este tipo de operativos en conjunto con la Policía, en abril del año pasado, los resultados se vislumbraron de inmediato. Y este 2025 hemos profundizado aún más los controles bregando por una buena convivencia", expresó el secretario de Control y Convivencia, Diego Herrera.