El viernes se cumplirán dos meses del crimen de Chiara Páez, la menor de 14 años que fue asesinada por su novio y enterrada en el patio de la casa de sus abuelos, en Rufino. El hecho, que conmocionó a la sociedad y que incluso fue uno de los femicidios que motivó la movilización #NiUnaMenos, actualmente no tiene juez de apelación por la prisión preventiva dictada por el nuevo magistrado de la causa, Eduardo Bianchini. La familia organizó una marcha para el próximo sábado en pedido de claridad en la causa.

En contacto con Rosario3.com, Fabio Páez, padre de Chiara, mostró molestia tras relatar el estado de la causa, donde se apartó de la jueza Lorena Garini –por pedido de la defensa de la madre y padrastro del autor del crimen–, se designó al juez Bianchini y todavía falta el magistrado que se encargue de la apelación hecha por la defensa. “No importa si esto dilata el tiempo de la investigación, nosotros pedimos claridad”, agregó.

“En este momento, con los cambios de jueces, no sabemos lo que está pasando. La única certeza que tenemos es que no hay un magistrado que tome la apelación y decida como corresponde”, comentó.

Fabio Páez señaló que, si bien saben que la causa se encuentra en etapa investigativa, todavía no finalizaron los peritajes a los teléfonos incautados y agregó que también restan los del ADN de los pelos con sangre hallados en la casa del novio de Chiara, quien confesó ser autor del femicidio.

Por su parte, este sábado a las 16 se llevará a cabo una marcha en plaza Sarmiento, de Rufino, en pedido de que “el aparato judicial trabaje como corresponde para que no haya #NiUnaMenos”, según expresa una publicación del padre de la joven asesinada en su cuenta de Facebook.

“Tomemos el compromiso para que no haya más Chiaras acá ni en ninguna parte del país y del mundo. Mi hija, Chiara, tenía derecho a vivir”, concluyó la publicación Fabio.

La causa

Chiara Páez fue asesinada a golpes y enterrada por Manuel, su novio, en la casa de sus abuelos, ubicada en San Martín al 800, el 10 de mayo de este año. Según la autopsia, la joven de 14 años además estaba embarazada y tenía restos de Oxaprost – antiinflamatorio usado para abortar – en su cuerpo.

Manuel se presentó junto con su padre en una comisaría local y confesó ser el autor del crimen y quedó detenido. En tanto, su madre y padrastro también fueron arrestados y acusados como partícipes necesarios del delito de homicidio agravado por el vínculo y femicidio, más aborto no consentido por la víctima.

La jueza Lorena Garini fue apartada de la causa por decisión del camarista Fernando Vidal tras un pedido de revocatoria de la prisión preventiva hecho por los abogados de la madre y padrastro de Manuel, porque en la resolución de la magistrada de mantenerlos detenidos no estaba claro “cuáles fueron los supuestos hechos ni evidencias” que consideró para decidir. A su vez, el camarista tomó en cuenta que además de la inexistencia de elementos suficientes para sostener las probables participaciones en el hecho, la peligrosidad procesal no había sido probada y cuestionó la falta de argumentación a la fijación de prisión preventiva sin plazos. 

En tanto, el magistrado Bianchini confirmó la prisión preventiva tanto a la madre como a la pareja por su participación en el crimen.

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