La investigación del brutal doble crimen cometido el sábado en Colombia al 1300 bis develó un trasfondo narco a raíz del hallazgo de ocho ladrillos de marihuana y más de 80 dosis de cocaína en la casa de las víctimas. Marcos Máximo Caminos, asesinado junto con su hijo Ciro, era oriundo del barrio 7 de Septiembre, lejos del complejo de viviendas donde supo vivir el barra leproso Roberto “Pimpi” Caminos, de quien era sobrino. Sin menciones por conflictos en la zona sur, Marcos estuvo investigado en 2015 por narcomenudeo. La Fiscalía de Homicidios buscaba establecer si esa causa se había transformado en una condena. Llamó la atención, además, que la vivienda de Rosa Caminos, una de las hermanas de Pimpi, sufrió un atentado pocas horas antes ataque homicida.

El apellido Caminos siempre estuvo relacionado con el barrio Municipal de Grandoli y Lamadrid. A tal punto que ese complejo de viviendas es conocido popularmente como Pimpilandia. Hasta hace unos años en las paredes de los monoblock podían leerse grafitis como “Acá no se roba ni se rastrea, se respeta como la hacía Pimpi”.

Hace 15 años, el lugar fue escenario de disputas entre el entorno del ex jefe de la barra leprosa y los hermanos René y Chapita Ungaro, hasta que en marzo de 2010 Pimpi fue muerto a tiros en un bar de Servando Bayo al 1400. Por ese caso fueron condenados en 2011 René Ungaro y Carlos Alberto “Betito” Godoy a 11 años de prisión y Emanuel Suárez a 6 años y medio. En 2017 Diego “Panadero” Ochoa, sucesor de Pimpi en la barra, recibió 11 años de cárcel como instigador del homicidio.

Pimpilandia otra vez estuvo bajo la lupa con la violencia desatada a partir de 2016 por la guerra entre los hermanos Funes y Alexis Caminos, hijo y heredero de Pimpi.

Marcos, por su parte, era oriundo del barrio 7 de Septiembre. Precisamente de una vivienda de José Ingenieros y Donado, a poco más de un kilómetro y medio de distancia de donde fue asesinado. Su nombre se mantuvo ajeno a esos conflictos en zona sur.

Una balacera, punta de investigación

 

La fiscal Georgina Pairola dijo que el conflicto entre los Caminos y los Alan y Lamparita Funes “es un enfrentamiento histórico, pero está un poco desactualizado con relación a la conformación del grupo de bandas actual”, por lo que esa rivalidad sería una línea de investigación más.

Sin embargo llamó la atención de los investigadores que dos horas antes del doble crimen hubo otro suceso relacionado con la familia Caminos.

La vivienda de Rosa Caminos –hermana de Pimpi que fue condenada en julio de 2019 a 8 años de prisión por tráfico de drogas– recibió ocho balazos. El hecho ocurrió en Anchorena al 100 bis pasadas las 17. Una de sus hijas sufrió un roce de bala en un brazo. Según fuentes policiales, Rosa declinó radicar denuncia alguna. Al llegar el personal policial la mujer ya había juntado las vainas y dijo que las iba a presentar a “quien corresponda”.

Desde el Ministerio Público de la Acusación (MPA) dijeron que Marcos Caminos no tenía causas en el fuero provincial. Sin brindar más detalles deslizaron que estuvo mencionado en expedientes por drogas, pero hasta hoy los investigadores no tenían precisiones sobre si existieron condenas.

En ese sentido, surgió el dato de que la vivienda de José Ingenieros 7690, donde supo habitar Marcos antes de mudarse a Colombia al 1320 bis, fue noticia en 2015 por una serie de allanamientos relacionados con el narcomenudeo. Según registros de la Policía Federal, el investigado era un joven llamado “Marcos Caminos”, quien habitaba una casa sobre la que pesaba una denuncia de usurpación.

Uno de los procedimientos fue ordenado por el fiscal federal Santiago Marquevich y se concretó el 21 de agosto de 2015: la brigada antinarcóticos de la Policía de Santa Fe incautó 200 gramos de cocaína, 54 gramos de marihuana, 10 celulares, una moto, un auto y 1.500 pesos en efectivo. Entonces, se reportó la detención de Marcos Caminos, que tenía 19 años.

Dos meses después, el 22 de octubre, se produjo otro allanamiento ante la sospecha de que las actividades ilícitas continuaron. Esta vez fue un procedimiento de la Policía Federal, donde fueron incautados 655 gramos de cocaína y 101 envoltorios de nylon con marihuana.