Un pedazo de tela con un mensaje intimidatorio fue colgado este martes temprano en la escuela del padre Edgardo Montaldo en el barrio Ludueña. El trozo de género es similar a los que se colgaron en tres establecimientos educativos más y en el policlínico San Martín durante los últimos días. Este martes, también fue hallado un trapo con una nota en la escuela Leopold Herrera de calle Casiano Casas 1001.
La escuela que fundó el sacerdote es la Nº 1027 “Luisa Mora Olguín”, pero también allí en Humberto Primo al 1100, también funciona un jardín de infantes y una escuela para adultos y se estima que en total asisten unos mil alumnos quienes hoy se quedaron sin clases por la aparición del trapo.
De acuerdo a lo que informó Radiópolis (Radio 2), el género que fue dejado contiene escritos en aerosol una serie de nombres de personas relacionadas al narcocrimen y a la barra brava de Central. Se trata de una “bandera” muy similar a las que aparecieron a modo de escrache a determinados actores del hampa local: el trapo hallado el viernes pasado en el centro de salud municipal ubicado en Chubut 7145 y los colgados en las escuelas de Regimiento al 1100, Perú al 300 bis y este lunes en Larrea y Vélez Sarfield.
La zona en la que está emplazada la obra del padre Montaldo ha sido escenario de hechos de extrema violencia. En 2022, Rosario3 publicó que se construiría un muro perimetral para resguardar a la comunidad educativa de las reiteradas balaceras que ocurrían en el lugar.
El pedido había sido realizado por la comunidad educativa y vecinos de la escuela ubicada en Humberto Primo al 2400. A pocos metros de donde los testigos afirmaron que uno de los “jefe de sicarios” de Los Monos reclutaba “soldaditos” para organizar balaceras y a seis cuadras de donde una carnicería cerró sus puertas producto de extorsiones.
En septiembre de ese año se efectuó un desembarco integral del Estado con un operativo multiagencial para atender las necesidades de una de las zonas más difíciles de la ciudad que por entonces estaba siendo sacudida por una ola de violencia.
Más allá de la crisis que atraviesa, el Ludueña es un barrio reconodio por una fuerte militancia social que germinó con la obra del padre Edgardo Montaldo, quien se instaló allí en 1968. El cura salesiano levantó una parroquia, una guardería de niños, un comedor, una escuela. En las organizaciones de base que promovía comenzó a militar Claudio Pocho Lepratti, asesinado en la represión policial del 19 y 20 de diciembre de 2001. El sacerdote lo orientó en su opción por los pobres.
Molotov
Fuentes del ministerio de Seguridad informaron que también apareció una “bandera” con una nota en la escuela Leopoldo Herrera Nº 825 en las rejas del ingreso. Además, encontraron una botella de vidrio estallada y una quemadura en el interior, es decir, una bomba molotov. Unos 400 niños y niñas asisten a este establecimiento educativo.
Según informaron desde De boca en boca (Radio 2), la tela fue enanchada por calle Netri y no en el frente del predio, con lo cual, la comunidad no advirtió su presencia durante el ingreso matutino. Esta es la razón por la cual no se suspendieron las clases. Sin embargo, con el correr de las horas y ya conociendo lo ocurrido, algunos niños eran retirados por sus padres.