Una mujer que días atrás cayó detenida en barrio Cotar quedó presa por actividades de microtráfico y vínculos con un grupo delictivo que opera en otro sector de la ciudad: la Banda de la Pelada, como se conoce a una gavilla asentada en Villa Flammarion. El mes pasado, este grupo quedó en la mira por la desaparición de Alicia Godoy, cuyos familiares fueron extorsionados para saldar una deuda por drogas. La mujer finalmente apareció con vida tras un mes sin novedades.

El 8 de mayo, Noelia Fernández, de 41 años, fue aprehendida en una vivienda social de Florida al 200, entre Humberto Primo y el límite del predio ferroviario Patio Parada, en la zona norte. El operativo estuvo a cargo de la Brigada de Paraderos de la PDI, en una causa por extorsión y microtráfico que encabeza la fiscal Paula Barros. Durante el allanamiento, los pesquisas secuestraron alrededor de 600 gramos de cocaína en trozos compactos con el célebre logo de un delfín, un celular, una balanza de precisión y anotaciones.

La detención de la mujer en barrio Cotar.

Un dato que no pasó desapercibido para los investigadores es el parentesco de la mujer con el recluso Carlos Jesús “Pelo Duro” Fernández, un personaje de notoriedad en el delito local desde la adolescencia, primero como ladrón y luego como integrante de una peligrosa banda de barrio República de la Sexta y Tablada.

El lunes 11 de mayo la fiscal Barros le atribuyó a Noelia Gisela Fernández el delito de comercio organizado de estupefacientes en grado consumado, en calidad de coautora. Tras escuchar las evidencias, la jueza María de los Ángeles Granato le dictó prisión preventiva efectiva por el plazo de ley.

Según la causa, el nombre de Noelia Fernández surgió colateralmente en el entramado de la desaparición de Alicia Godoy, una mujer de 38 años domiciliada en Villa Flammarion, cuyo rastro se perdió el 4 de abril.

La investigación determinó que Godoy mantenía una deuda con la llamada Banda de la Pelada, apodo que heredó de su madre la transera María Belén Salinas, quien ya había sido detenida en 2022 junto con su entonces pareja, Javier “Chuky” Ramírez, asesinado tiempo después, en una causa por usurpación.

La desaparición de Godoy y la extorsión a sus familiares, que transfirieron 50 mil pesos y entregaron una bicicleta en un intento de cancelar la deuda, expusieron a la Banda de la Pelada. Los principales miembros de la gavilla cayeron el 20 de abril: la propia María Belén, su actual pareja Gastón D’Agostino y su hermana Ana Laura Salinas. Los tres permanecen en prisión preventiva hasta el 13 de agosto, cuando su situación procesal será revisada.

Godoy apareció tras un mes sin novedades.

De acuerdo con la investigación, los imputados secuestraron a Alicia Godoy en su casa de Flammarion al 4900 y la habrían retenido contra su voluntad hasta al menos el 8 de abril en una propiedad de Vuelta de Obligado al 4900.

Nada se sabía de la mujer, incluso después de la detención de los sospechosos, y se temía lo peor. Hasta que personal policial la encontró con vida el 5 de mayo en Crespo y Laguna del Desierto, en barrio Acindar.

Según la causa, esta red delictiva marginal también regenteaba búnkeres en la zona de Flammarion al 5000, cuyas ventas eran coordinadas por las hermanas Salinas.

Siguiendo esa línea investigativa y a partir de los mensajes recuperados del celular de la Pelada, cayó ahora Noelia Fernández, prima de Pelo Duro, quien desde su vivienda social se desempeñaba “como proveedora del material estupefaciente y se encargaba de la recaudación del dinero proveniente de las ventas, realizando reclamos constantes por pagos adeudados y coordinando la entrega y reposición del material”.