Bajo un cielo que recordó aquella gesta de 1812, el intendente Pablo Javkin encabezó esta mañana el acto central por el 214° aniversario del primer izamiento de la bandera nacional. En el corazón del mástil mayor, y ante la presencia de autoridades provinciales, nacionales y delegaciones escolares, el mandatario local trazó un paralelismo entre la rebeldía de Manuel Belgrano y el presente institucional de la ciudad, marcado por la reciente consagración de la autonomía municipal.

"Belgrano asumió la hora histórica de su tiempo y no lo hizo solo. Lo hizo rebelándose ante las órdenes de Buenos Aires", inició Javkin, vinculando ese ADN histórico con el presente de Rosario en su año de Tricentenario.

La presidenta de la Cámara de Diputados provincial; Clara García; la ministra de Cultura, Susana Rueda; la titular del Concejo, María Eugenia Schmuck; el intendente Pablo Javkin y el ministro de Ambiente, Enrique Estévez. (Foto: Alan Monzón / Rosario3)

En uno de los tramos más políticos de su alocución, destacó el cambio en materia de seguridad gracias a la imposición de la ley e instituciones que funcionan, aún a pesar de los últimos hechos de violencia que trascendieron esta semana; entre ellos el ataque a un docente en la puerta de un supermercado en barrio República de La Sexta y la balacera en barrio Roca donde cayó herida una nena de seis años.

“A pesar de sus intentos de volver a la oscuridad, Rosario no se rinde y está recuperando su paz. Rosario está de vuelta, con la frente en alto, mirando a su bandera”, aseguró.

“Ahora Rosario vuelve a estar a la altura de su nombre, del que nunca debió haber sido puesto en duda. Cuando la ley se impone y las instituciones funcionan de forma coordinada cortan con el círculo de impunidad, silencios y complicidades de quienes se creían dueños de nuestra ciudad y de quienes tomaron decisiones que la entregaron a las mafias como si fuera un botín”, destacó.

Por otro parte, el intendente dedicó gran parte de su discurso a repasar el plan de obras que lleva adelante junto al Gobierno de Santa Fe. "Belgrano fue obra y Rosario es obra", definió. Entre los puntos destacados, mencionó la transformación de la ribera con proyectos como la Costa Nueva que se inagurará esta misma tarde, la Tecnoteca y el Puerto de la Innovación, a los que calificó como la "plataforma al futuro" de la ciudad.

 Foto: Alan Monzón / Rosario3

También hizo énfasis en la recuperación del patrimonio histórico –la plaza 25 de Mayo y el Palacio Municipal– y el fortalecimiento de los corredores industriales, lanzando una advertencia sobre la coyuntura económica; atravesada este viernes por la sanción de la Reforma laboral: "Sin industria no habrá nación. Cuidemos el mundo del trabajo, que está en peligro".

Y con la mirada puesta en el segundo semestre del año, Javkin ratificó que Rosario será la "Capital Argentina del Deporte" al recibir en septiembre los Juegos Odesur. Destacó la infraestructura de alto rendimiento que quedará como herencia para la ciudad —incluyendo el Complejo Acuático, el Estadio Arena y la Villa Olímpica— y lanzó un desafío colectivo: "Vamos a recibir los Odesur con la meta de transformarnos en la ciudad más respetuosa de la Argentina".

Sobre el cierre, Javkin apeló a la identidad rosarina como motor de resiliencia. "Hoy honramos el legado de Belgrano izando la bandera del respeto y de la unión. Demostrándole a la Argentina que los cimientos de la grandeza siempre van a ser fruto de esos valores", concluyó ante el aplauso de los presentes y su ya tradicional grito de "Arriba Rosario".