El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, respondió este lunes con ironía a las críticas que recibió por parte de Javier Milei y minimizó los ataques del mandatario argentino, en medio del creciente conflicto diplomático entre ambos países.
"¿Quién es ese tipo?", contestó entre sonrisas al ser consultado por periodistas sobre las declaraciones del jefe de Estado argentino, durante una actividad oficial en la que recibió al presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, quien asumió el cargo en junio de 2025 tras la destitución de Yoon Suk-yeol.
La breve respuesta marcó la primera reacción pública de Lula a los cuestionamientos formulados por Milei, quien el fin de semana participó de la convención del Partido Liberal (PL) en San Pablo para respaldar la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro.
Durante ese acto, el mandatario argentino calificó a Lula de "presidiario", "ladrón" y "basura", advirtió sobre el denominado "riesgo Lula" y cuestionó al ministro del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes. Además, denunció una supuesta "campaña antiargentina" impulsada desde el Gobierno brasileño.
Las críticas continuaron el domingo durante la inauguración de la Exposición Rural, donde Milei volvió a apuntar contra Brasil. "¿Sabe quién puso más plata en esta campaña antiargentina? El Gobierno de Brasil; el 25% de los recursos salió de ahí", aseguró.
La respuesta de Brasilia no se limitó a la declaración de Lula. El canciller Mauro Vieira recibió al embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, para transmitir el rechazo formal del Gobierno brasileño a los dichos del presidente argentino y, además, convocó a consultas al embajador de Brasil en Buenos Aires, Julio Bitelli, en una de las señales diplomáticas más severas desde la llegada de Milei a la Casa Rosada.
Vieira calificó las expresiones del mandatario argentino como un episodio "sin precedentes" en la historia de las relaciones bilaterales y las consideró una "interferencia en asuntos domésticos" de Brasil. Asimismo, definió los insultos como "graves e inaceptables", aunque remarcó que el objetivo del Gobierno de Lula es preservar los canales diplomáticos entre ambos países.
Antes de la respuesta del presidente brasileño, el ministro de Hacienda, Dario Carnevalli Durigan, también había cuestionado a Milei al afirmar que es "un payaso" y que "no podemos tomar en serio las cosas que dice".