El gobierno de Brasil resolvió este domingo llamar a consultas a su embajador en la Argentina, Julio Bitelli, luego de los insultos que el presidente Javier Milei lanzó contra su par Luiz Inácio Lula da Silva durante un acto político en San Pablo. La decisión fue adoptada por el canciller brasileño, Mauro Vieira, y ya fue comunicada oficialmente a la representación diplomática argentina, en lo que constituye una nueva escalada en la tensión entre ambos países.
La medida llegó un día después de la participación de Milei en una convención del Partido Liberal (PL), donde respaldó la candidatura presidencial del senador Flavio Bolsonaro para las elecciones del 4 de octubre. Durante un discurso de unos 25 minutos, el mandatario argentino calificó a Lula como "ladrón", "presidiario" y "basura socialista", además de acusarlo de haber intentado influir en las elecciones argentinas de 2023 en favor del entonces candidato Sergio Massa.
En el mismo acto, Milei también cuestionó la condena al expresidente Jair Bolsonaro, sentenciado a más de 27 años de prisión por el intento de golpe de Estado de enero de 2023, y criticó al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, a quien llamó "basura calva" por haber impedido que visitara al exmandatario durante su estadía en Brasil. Las declaraciones generaron un fuerte rechazo en el gobierno brasileño y también fueron repudiadas por el presidente del Supremo Tribunal Federal, Luiz Edson Fachin, además de dirigentes del Partido de los Trabajadores (PT).
Fuentes diplomáticas brasileñas calificaron el discurso de Milei como "inaudito" y señalaron que el viaje del presidente argentino, realizado sin contactos con el gobierno de Lula y centrado exclusivamente en referentes del bolsonarismo, representó una ofensa al Poder Ejecutivo, al Poder Judicial y al pueblo brasileño. En Brasilia incluso afirmaron que no existen antecedentes, desde el retorno de la democracia, de una crisis bilateral originada por insultos de un jefe de Estado extranjero durante una visita al propio país.
El regreso temporal del embajador Bitelli marca el punto más alto del deterioro en la relación entre Milei y Lula desde la asunción del mandatario argentino. Pese a los reiterados cruces públicos entre ambos, Brasil había evitado hasta ahora adoptar una medida diplomática de este tipo. La convocatoria a consultas constituye una señal formal de descontento y un paso habitual en situaciones de crisis entre Estados.



