En las últimas horas se viralizaron imágenes del defensor de Newell’s Jherson Mosquera, suspendido por cuatro meses a fines de agosto pasado a raíz de un doping positivo cuando todavía jugaba en Colombia, practicando de manera individual con un preparador físico en el parque detrás del Museo Castagnino, en Pellegrini y Oroño.

El video, publicado en Twitter por el periodista Hernán Cabrera, llamó la atención entre algunos hinchas y usuarios de redes sociales, quienes se preguntaron por qué el lateral derecho no entrena junto al plantel en el predio de Bella Vista, aunque no esté habilitado para jugar de forma oficial con la Lepra. 

La respuesta está en el Código Mundial Antidopaje que establece las sanciones a futbolistas en casos de doping positivo. El artículo 10.14 determina el “estatus durante una inhabilitación o suspensión provisional” del jugador y especifica que, además de no poder participar de una actividad oficial, durante la primera parte de la pena tampoco puede entrenar en las instalaciones del club. 

Recién cuando empiecen los últimos dos meses del período de inhabilitación o el último cuarto, si ese tiempo fuera menor, el deportista tendrá permitido volver a utilizar las instalaciones del club u organización. 

Es por ello que a Mosquera, uno de los refuerzos que llegó a la Lepra en enero de este año, se lo vio en las últimas horas con un profe detrás del Castagnino y en otras ocasiones en el predio del Club Provincial. De acuerdo a los plazos, a fines de octubre o comienzo de noviembre podría acoplarse a los entrenamientos bajo el mando de Gabriel Heinze.