Rosario Central se clasificó a los playoffs del Torneo Apertura y Ángel Di María conoció un nuevo estadio: el Antonio Candini. Allí fue un rockstar para los hinchas de Estudiantes, que lo trataron con mucho cariño, tanto en la previa como después del partido. Incluso en medio del juego, cuando fue ir a tirar algún córner. Los que lo vieron de cerca le estiraban los brazos para tocarlo.

Una de las notas de la jornada fue la emoción de una niña hincha del equipo riocuartense que se quedó con la camiseta del campeón del mundo. La pequeña le había hecho un cartel con el pedido y el astro de la selección nacional la divisó y, cuando terminó el juego, se la alcanzó, desatando la tremenda alegría de la nena y su familia. 

     

El Canalla necesitó de él mucho antes de lo previsto. Almirón lo puso en el banco para no desgastar a su figura, ya que el martes jugará en Venezuela por la Copa Libertadores; otra nueva experiencia para Fideo. Sin embargo, la lesión de Duarte en el primer tiempo, generó su ingreso prematuro. 

Cuando salió a calentar, la gente, que estaba muy cerca de él, empezó a gritarle como a un verdadero ídolo. Ahí fue que vio a la pequeña y su cartel: “Fue lamentable lo de Gaspi, me costó al principio, pero los chicos van ayudando”. 

     

Homenaje en la previa

 

La ciudad de Río Cuarto se rindió a los pies de Fideo desde el primer momento. Fue objeto de un reconocimiento cargado de emoción y respeto. El estadio Antonio Candini fue escenario de un cálido tributo al campeón del mundo, quien recibió una ovación generalizada por parte del público presente.

Le entregaron una camiseta del club local con su nombre y el número 11, gesto encabezado por el presidente de la institución, Alicio Dagatti. Además, desde la voz del estadio se le dedicó un mensaje especial que sintetizó el sentir de los hinchas: “Esta ciudad te respeta y te quiere”, en una clara muestra del reconocimiento hacia su trayectoria.

     

Di María, actual jugador de Rosario Central, respondió al afecto saludando a los cuatro costados del estadio, en una escena que reflejó la cercanía con el público.