Rosario Central le ganó este domingo por la noche a Barracas Central por 2 a 0 en el Gigante de Arroyito por la quinta fecha del Torneo Apertura 2026. El Canalla consiguió su primer triunfo del año en casa y empieza a despegar en la tabla de la Zona B, luego de la alegría por la clasificación a la siguiente ronda de la Copa Argentina.

Central hizo méritos de principio a fin, pero el gol se negaba a llegar. Sin embargo, Enzo Copetti rompió el maleficio y abrió el partido. Sobre el final, Ángel Di María lo cerró con una perla. 

Los 10 primeros minutos no se jugaron; entre faltas, golpes sin pelota, actuaciones que buscaban inclinar la subjetividad del juez y el argumento estratégico de cortarle la dinámica al otro.

Di María empezó a manejar los hilos y a poner pases de lujo para todos lados: Copetti y Giménez lo interpretaron tarde y perdieron algunas chances. De todos modos, durante la primera media hora, Central no pudo complicar a Miño, el arquero de Barracas.

     

Un cabezazo de Ovando y un disparo desde afuera de Di María, que generó un rebote largo del arquero que el Canalla no pudo capitalizar, fueron las chances más cercanas para abrir el marcador. 

En el segundo tiempo, Central mantuvo su supremacía y volvió a cargar contra el arco de Barracas. En la misma sintonía se mantuvo Di María que metió un disparo al travesaño ingresando por atrás de todos. Pero mientras Fideo se lamentaba afuera por su casi gol, llegó el centro de Sández para Copetti, que esta vez no falló.

     

Central se puso en ventaja merecidamente. El Canalla siguió tocando, cambiando la orientación de los ataques y llegando con peligro. Si había un reproche que podía hacérsele al equipo es que no las había podido terminado bien. 

Sin embargo, la jerarquía de Di María volvió a aparecer sobre el final para cerrar el partido. Tomó una pelota suelta en el área y se la pinchó sobre la cabeza de Miño que salió a taparlo.

     

El Canalla concluyó un gran domingo: se sacó de encima a un rival de esos que te complican la vida, jugó claramente mejor que su rival, lo pudo plasmar en el marcador, Copetti se reconcilió con el hincha y Di María dio una clase de fútbol. Una alegría en pleno carnaval.