El encuentro de la Segunda División del fútbol español entre el CD Tenerife y el FC Andorra en el estadio Heliodoro Rodríguez López terminó este lunes envuelto en una profunda conmoción, luego de que el delantero local Jesús de Miguel sufriera un paro cardiorrespiratorio a raíz de una tremenda colisión con el arquero rival.

El dramático episodio ocurrió en el minuto 98, cuando el partido ya transitaba un desenlace caliente e imprevisible con un empate 2-2 parcial y expulsiones previas. 

En medio de un contragolpe del conjunto tinerfeño, De Miguel picó en busca de un balón aéreo largo y le ganó la espalda a los defensores. En su afán por despejar, el arquero del Andorra, Owono, salió a toda velocidad de su área y impactó con su rodilla de lleno en el pecho del atacante.

     

El impacto fue de una violencia extrema. El futbolista blanquiazul cayó desplomado e inmóvil sobre el césped, generando desesperación inmediata en sus compañeros y en los jugadores rivales, quienes comenzaron a pedir el ingreso urgente de los médicos con gestos de terror. 

El árbitro del encuentro, Manuel Ángel Pérez Hernández, expulsó al arquero de manera inmediata, aunque el partido pasó a un segundo plano absoluto ante la gravedad de la escena.

 Los instantes posteriores a la caída de De Jesús.
. Los instantes posteriores a la caída de De Jesús.

Maniobras de RCP y traslado urgente

La asistencia médica ingresó rápidamente al campo de juego para realizarle maniobras de reanimación durante más de cinco minutos en medio de un silencio sepulcral en las tribunas. Posteriormente, De Miguel fue retirado en camilla hacia una ambulancia medicalizada ubicada en el exterior del estadio, despedido por una ovación cerrada de la afición.

Según detalló el parte médico oficial emitido por el club insular, el delantero sufrió una parada cardiorrespiratoria a causa del golpe, pero logró recuperar el pulso gracias a las maniobras de RCP practicadas por los servicios sanitarios en el interior del vehículo de emergencia.

     

Tras ser estabilizado de urgencia, fue derivado al Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria, donde por la tarde se encontraba ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), estable dentro de la gravedad y respirando por sus propios medios, aunque inconsciente.

Ante la magnitud de los hechos y el impacto emocional sobre los planteles, el árbitro decretó de común acuerdo la suspensión definitiva del partido. Desde distintos sectores del deporte español se multiplicaron rápidamente los mensajes de apoyo y deseos de pronta recuperación para el delantero del Tenerife.