Tras el subcampeonato conseguido en la Copa del Mundo, la selección argentina ya empieza a transitar su agenda de compromisos de cara a la próxima ventana internacional establecida por la FIFA, que se llevará a cabo desde el 21 de septiembre hasta el 6 de octubre.
En medio de la planificación que maneja la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) para disputar una serie de amistosos, según pudo saber Rosario3, la ciudad de Rosario reaparece en el radar como una de las posibles plazas para recibir al combinado nacional.
Si es en Buenos Aires, se analiza que la sede sea La Bombonera, teniendo en cuenta que el 26 de septiembre se presenta Lali en el Monumental. También se baraja Córdoba como alternativa y uno de los estadios elegidos podría ser el Mario Alberto Kempes.
Sin embargo, en el plano local, la infraestructura condiciona las opciones. Por el lado de Rosario Central, el Gigante de Arroyito atraviesa actualmente una importante serie de reformas que concluirían –al menos una etapa– recién a mediados de octubre, lo que descartaría su disponibilidad inmediata.
Ante este panorama, el Coloso Marcelo Bielsa de Newell’s se perfila con mayores chances como el escenario ideal en la ciudad en caso de confirmarse la escala local.
Para que esto suceda, tendría que ser para el segundo o tercer partido en caso de que lo haya, ya que para la primera semana se estarán llevando a cabo los Juegos Suramericanos, del 12 al 26 de septiembre.
Un equipo en transición y sin certezas en el horizonte
Más allá de la logística y la definición de las sedes, el reencuentro de la Scaloneta con su público estará marcado por un clima de profunda renovación.
El seleccionado afrontará esta ventana internacional con la particularidad y el peso emotivo de no contar ya con Lionel Messi, tras el histórico y definitivo adiós del capitán a la camiseta celeste y blanca. Su retiro, sumado al paso al costado de otros históricos referentes, obliga al cuerpo técnico a proyectar una nueva etapa generacional y a buscar variantes dentro de la cancha.
A esto se le suma que, por el momento, los rivales de turno continúan bajo siete llaves. Desde la AFA evalúan diferentes propuestas y oponentes —con sondeos que podrían incluir tanto a rivales del continente americano como compromisos en el exterior—, pero la confirmación oficial sobre quiénes pondrán a prueba a la Argentina se hará esperar unos días más.
En medio de la organización de los partidos se aguarda una definición para conocer si las sanciones impuestas por la FIFA, a raíz de los incidentes en la final del Mundial, aplican para encuentros amistosos o solo oficiales. Es que además de las suspensiones a futbolistas hay restricciones de aforo.
Con el calendario corriendo y las remodelaciones edilicias en marcha en la Cuna de la Bandera, la ilusión de tener a la selección campeona pisando suelo rosarino empieza a tomar temperatura, a la espera de definiciones que esclarezcan cómo y dónde dará su primer paso post-Messi el combinado nacional.



