A más de un año desde que se desató la pandemia del coronavirus en la Argentina, el ecosistema emprendedor en la mayoría de los casos no logró recuperarse del impacto económico provocado por la crisis y las restricciones a la actividad.
Hoy en día, emprendimientos provenientes de una gran cantidad de sectores se encuentran sumidos en un escenario de incertidumbre que obligó a muchos a reinventarse y a incorporar nuevas herramientas en pos de agiornarse a las nuevas tendencias de consumo.
Según un relevamiento realizado en marzo de este año por la Asociación de Emprendedores de Argentina (ASEA), más de un cuarto de los emprendimientos afectados por la pandemia (27%) se vio forzado a cerrar de manera definitiva. La gran mayoría (64%) dejó de operar durante los primeros meses, entre marzo y abril de 2020, mientras que un 20% de los afectados reportó una tasa de supervivencia mayor, con un cierre entre el período de septiembre y diciembre de 2020.
Coronavirus y crisis
Según el informe, los proyectos relacionados a salud y bienestar, gastronomía, arte y entretenimiento aparecen como los más afectados por la pandemia y son los que manifestaron la tasa de cierre más elevada.
"Es importante tener en cuenta que, en la Argentina, 8 de cada 10 empresas llegan a los dos años de vida y solo 3 de 10 llegan a los ocho años, según datos del Ministerio de Producción y Trabajo".
Entre los motivos principales se encuentran las disposiciones gubernamentales (34%), como el aislamiento preventivo obligatorio y la falta de demanda y/o clientes (34%). Le siguen los desafíos financieros (11%) y problemas relacionados con el pago del alquiler del local (9%). También figuran los desafíos de índole logística que tuvieron su efecto sobre el sector gastronómico.
Entre otros datos interesantes, figura que la cantidad de emprendimientos que sobrevivieron a la pandemia en relación a aquellos que tuvieron que cerrar es similar tanto en emprendimientos unipersonales como en aquellos con 50 empleados.
En términos de antigüedad o robustez, la muestra parece sugerir que los proyectos más jóvenes, con menos de dos años, fueron más golpeados que aquellos con más trayectoria. "Es importante tener en cuenta que, en la Argentina, 8 de cada 10 empresas llegan a los dos años de vida y solo 3 de 10 llegan a los ocho años, según datos del Ministerio de Producción y Trabajo", destacaron desde Asea.
Como era de esperar, cerca de la mitad de los emprendimientos afectados por la pandemia (40%) sufrió entre un 70% y un 100% de baja en las ventas. Según destacaron desde Asea, esta baja parece haber afectado a todos los rubros por igual.
En términos de cambios en el empleo, surgen datos interesantes al contrastarse la información actual con los datos obtenidos a través de la Asociación de Emprendedores de Latinoamérica (ASELA) cuando apenas comenzaban a impactar las medidas del aislamiento social, preventivo y obligatorio en la Argentina (abril y marzo de 2020).
Según esa encuesta, casi la mitad de emprendedores argentinos (48%) anticipó una dificultad en el pago a sus empleados y el 16% mencionó la posibilidad de despidos. De acuerdo a la muestra más reciente, aquellos emprendimientos más grandes, es decir los que contaban con más personas trabajando antes de la pandemia, tuvieron que reducir el equipo de manera mucho más drástica que aquellos más pequeños.
Expectativas a futuro
Ante un panorama incierto y de gran inestabilidad económica, las personas deben hacer frente a diferentes desafíos para continuar con su negocio a flote. Además de las oportunidades de digitalización y de venta online, según Asea muchos emprendimientos aprovecharon para capacitarse de manera virtual y fortalecer el trabajo remoto con los equipos.
Otros vieron una oportunidad en las tendencias acentuadas durante la pandemia. En este sentido, el informe destaca que, a pesar de haber sido un rubro bastante golpeado, algunos emprendimientos de salud y bienestar pudieron sacar una ventaja competitiva porque más personas comenzaron a buscar una
alimentación saludable y a consumir más productos naturales en sus casas.
Por otro lado, emprendimientos relacionados a comunicación y marketing también se vieron beneficiados
porque aumentó la demanda: más personas y empresas comenzaron a requerir servicios de diseño de imagen, identidad, productos y servicios y experiencias.
Según el estudio, la principal preocupación a corto plazo reside en la falta de demanda o clientes (56%) y casi un tercio de los emprendimientos que siguen operando (28%) no sabe cuánto tiempo podría sobrevivir frente a las nuevas restricciones para frenar los contagios en el país.
De cara a una segunda ola y con la experiencia de 2020 a cuestas, el 65% de los emprendimientos manifestó que la principal necesidad es el Estado les otorgue un tratamiento fiscal diferenciado respecto a las empresas más grandes.
"Los emprendimientos no tienen la misma espalda que las empresas más grandes: el 65% reportó que necesita una política de apoyo relacionada a los impuestos. La progresividad tributaria es indispensable para que no mueran ahogados en una segunda ola”, sostuvo Bernardo Brugnoli, director ejecutivo de ASEA.
En un porcentaje considerablemente menor, el 13% de los emprendedores señaló que otra política de apoyo necesaria es el financiamiento accesible para capital de trabajo y un 11% señaló la importancia de contar con financiación accesible para inversión. A su vez, un 4% indicó como importante contar con mayor facilidad para contratar personal.
En una entrevista con Ecos365, María Cecilia Ribecco, Embajadora Argentina de WED, cofundadora de la Comunidad de Mujeres Emprendedoras CRIAR y responsable de Diversidad de la Asociación de Emprendedores de Argentina (ASEA), destacó la importancia de que el Estado ayude al ecosistema emprendedor y, principalmente, a las mujeres emprendedoras con la simplificación del sistema tributario.
Según sostuvo, es una de las políticas más necesarias ya que permitirá simplificar el proceso de formalización de los emprendimientos liderados por mujeres. De acuerdo al último índice realizado por Mastercard sobre Mujeres Emprendedoras (MIWE), a nivel global, los negocios femeninos se vieron afectados en un 87%. Esto quiere decir que casi nueve de cada 10 emprendedoras en todo el mundo sufrieron los efectos negativos del Covid-19 en su actividad.
Programas estatales
La mayoría de los emprendimientos afectados (82%) reportó que no recibió ningún tipo de ayuda del Estado y el grueso de ese grupo (65%) sabía de la existencia de medidas de apoyo, pero no aplicó. Muchos de los que no aplicaron a los diferentes paquetes de medidas lanzados por el Estado (70%) mencionaron que el principal motivo fue porque no cumplían con los requisitos de selección y otro porcentaje (16%) detalla que no supo cómo hacerlo.
Por otro lado, un 18% de los emprendimientos afectados sí recibió ayuda del Estado. Casi la mitad (48%) consiguió créditos a tasa cero para monotributistas y autónomos y un cuarto de ellos (25%), salario complementario.
A nivel local, desde el Área de Emprendimientos de la Dirección General de Empleo de la Municipalidad de Rosario señalaron a Ecos365 que, en lo que va del 2021, más de 40 emprendedores de la ciudad, distribuidos en todos los distritos, accedieron al programa Promoción del Empleo Independiente (PEI).
El mismo contempla aportes no reembolsables para la adquisición de equipamiento, herramientas e insumos necesarios para la actividad productiva. Para acceder al subsidio los interesados pasan por un proceso de orientación, asesoría y seguimiento técnico hasta su obtención.
Los rubros principales de los emprendimientos inscriptos corresponden a la confección de indumentaria, la panificación, la sublimación de objetos y los servicios de peluquería, electricidad y mantenimiento entre los más destacados.
"Las mujeres le 'ponen el pecho' a la crisis en todo sentido, tanto desde el punto de vista socio-económico como con respecto al Covid19".
Por su parte, el área de la Subsecretaría de Economía Social municipal trabaja con el programa Rosario Emprende, que comprende herramientas para acompañar diferentes proyectos en su trayecto de inserción, fortalecimiento, inclusión social, impulso y desarrollo. El mismo cuenta un núcleo de capacitación gratuito llamado ABC de mi Emprendimiento, que propone formación teórico-práctica con eje en la economía social y solidaria, para el desarrollo de emprendimientos de la ciudad.
Según cifras de la Subsecretaría, 4279 personas. transitaron por el ABC de mi emprendimiento, del 2016 a mayo del 2021. Del 2016 al 2019, la participación femenina era mayoritaria, un 75% mujeres contra un 25% hombres. En los últimos dos años, la cifra femenina escaló al 95%.
"Las mujeres le 'ponen el pecho' a la crisis en todo sentido, tanto desde el punto de vista socio-económico como con respecto al Covid19. Hubo casos de mujeres que quedaron sin trabajo en el año 2020 como consecuencia de la pandemia y se decidieron a arrancar un emprendimiento. En las ferias también hay predominancia de mujeres sobre varones, incluidas en las ferias cooperativas", destacaron de Economía Social.
Desde el programa Rosario Emprende a su vez se trabaja el ciclo Juntas Hacemos Economía, dirigido a emprendedoras con proyectos individuales y o colectivos. El mismo tuvo inicio en el 2019 con la participación de 100 mujeres que transitaron un ciclo de 5 encuentros (uno por mes). Este año el ciclo se viene llevando adelante los terceros lunes de cada mes.
"En cada convocatoria se superan las 100 inscripciones. Ya tuvimos que "desdoblar" la charla de abril y de mayo en dos lunes (duplicarlas), por la excesiva demanda. Además tratamos de que cada encuentro no supere los 40-50 participantes para que sea dinámico y participativo", señalaron desde el área.
A estos programas, se suma las diferentes ferias que hay repartidas por la ciudad y que representan una importante fuente de ingresos para cientos de emprendedores locales. Entre ellas se encuentran las Ferias Verdes de la Economía Social que se llevan a cabo en plazas y parques y de las que participan 450 emprendimientos. También están las ferias autogestivas de barrios como El Saladilla y Azcuénaga con alrededor de 300 emprendedores y ferias artesanales en espacios como La Fluvial, el Parque Alem y Bv.Oroño y el río.

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