Julieta Bianchi es ingeniera industrial, dueña de cuatro estudios de pilates con sede en Rosario y presidenta de la Cámara de Estudios Wellness. Inquieta y atenta a cómo mejorar siempre su negocio, fue que decidió crear Teu Click And Move, un software de gestión para ayudar a los alumnos a gestionar todas sus clases de manera simple desde su casa y en menos de tres clic. La idea participó y ganó en el programa Naves Federal de la región y ahora va a competir con otros emprendedores a nivel nacional para escalar con un incentivo económico.
El desarrollo surgió por una necesidad propia y porque se trabaja diferente en estos espacios que en los gimnasios. Según detalla Julieta, son con turnos fijos y cuesta mucho el hecho de reservar y cancelar. Esta falencia afecta tanto a los alumnos como a los lugares donde se dictan las clases. “Con esta herramienta, que apunta principalmente a los adultos mayores, van a poder organizarse y frecuentar más los estudios de pilates y que no pase como en la pandemia donde no podían venir y después tienen bastantes problemas físicos y mentales”, amplió a Ecos365.
Con más de siete años de experiencia en el rubro, la ingeniera volcó su actividad al sector y desde entonces está en contacto con todos los salones de la zona. Según pudo detectar, coinciden en la misma necesidad y explicó que “En el día a día recibimos llamadas de nuestros alumnos a las tres de la mañana que no pueden venir por cualquier motivo y no podemos brindarles las soluciones. Con esta herramienta, al estudio le sirve liberar una plaza para que otro alumno la pueda ocupar y generar una rotación”.
El análisis de la profesional para idear su modelo de negocios también se basó en un estudio a nivel internacional donde advirtió que ningún software de gestión se adapta a las necesidades de los salones de pilates por la complejidad con la que se trabaja. “Lo que construimos no es solamente un turnero, sino que hace todas las gestiones de un estudio de pilates y se personaliza para que cada lugar pueda decidir cómo setearlo y utilizarlo para su beneficio”, aclaró Bianchi.
Con todo el know-how en la cabeza, fue fundamental para llevarlo a la práctica tener el pilar de tecnología. De esta manera, la emprendedora se apoyó en un socio tecnológico. Una empresa con trayectoria, que cuenta con 18 programadores que realizan software a medida. Los especialistas lo maquetaron, lo armaron y el producto está próximo a lanzarse. Lo llamativo es que ya hay muchos potenciales clientes interesados en incorporarlo.
“Nos falta la inversión para poder salir al mercado y después si entra una ronda de inversores más importante probar realmente que sirve y que la gente lo compra”, detalló la ingeniera y agregó que la idea es que sea como una low cost, que se le vaya agregando cosas para que si quieren más servicios pueden ir pagando adicionales.

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