El resultado electoral del domingo pasado en favor del ministro de Economía y candidato presidencial, Sergio Massa, colaboró esta semana en su intento por abordar las fluctuaciones en el mercado cambiario, con la decisión de extender la fórmula que del 70% de los ingresos generados por las exportaciones al mercado financiero y el 30% al mercado libre de divisas. En los primeros días de su aplicación, esta medida logró los primeros resultados, ya que aumentó la oferta de divisas y provocó una notable disminución en la cotización de los dólares financieros.
Los empresarios de todos los sectores, que hasta el fin de semana pasado creían que se extendería el "modo feriado" y nuevas listas de precios con subas de hasta el 60%, desde el lunes debieron revisar sus tácticas con el resultado electoral.
Ahora casi ninguno duda que Massa será el próximo presidente, no pueden creer además el papelón que están haciendo algunos actores centrales de la oposición. Así lo reconocieron al ser consultados para esta columna de Ecos365. Y fue una de las conversaciones centrales entre ejecutivos, funcionarios y empresarios en los dos grandes eventos que se realizaron esta semana en Rosario: los 50 años de Milicic y los 60 años del estudio jurídico ahora bajo la marca unificada de Casanova, que se realizó en el salón Vista Río.
Las listas de las compañías formadoras de precios esta semana estuvieron en sintonía con lo planteado por el gobierno: 5% promedio. Algunas pequeñas firmas presentaron subas hasta del 28%. Pero en otros rubros, como en el que están relacionados familiares santafesinos de "Mercado libre", presentaron aumentos de hasta el 50%.
Otro de los temas destacados por los empresarios fueron la "política de Estado" del gobernador saliente, Omar Perotti, y el entrante, Maximiliano Pullaro, de sostener aún en la transición los canales institucionales -ahora compartidos hasta el 10 de diciembre- para que la provincia pueda acceder a financiamiento internacional. Un esquema de bajo perfil iniciado por Carlos Reutemann -gracias a sus vínculos generados durante su etapa como piloto de Fórmula 1- y seguido hasta la actualidad. Una lógica que se distingue de lo que ocurre a nivel nacional y que por ahí poco se valora a nivel local.
"Como ocurre después de cada elección dentro de los primeros que van a buscar para financiar es a Santa Fe", coincidieron los equipos económicos debido a la performance de bajo endeudamiento y de cumplimiento de pagos que tiene la provincia.
El crédito árabe gestionado por Perotti -que fue acompañado por la futura vicegobernadora, Gisela Scaglia, entre otros del futuro gobierno- son 100 millones de dólares a tasa del 2% anual (cuando la tasa está en 5 ó 6) para una obra de gran envergadura como son los acueductos. Todo esto fue planificado desde el inicio de la gestión Perotti y la aplicación estos fondos será hecha por la nueva gestión.
En tanto, la gira de Pullaro por Estados Unidos también tuvo sus réditos, ya que hay varios proyectos que podrían avanzar a partir del 10 de diciembre con importantes financiamiento. El gobernador electo estuvo reunido con funcionarios del BID para gestionar créditos vínculados a obras de infraestructura. También a un programa que impulsa la embajada argentina, que denominan Agenda federal, que promueve las inversiones privadas argentinas, y particularmente en la provincia de Santa Fe.
En este sentido, hay diferentes empresas, fundamentalmente relacionadas a las tecnológicas, pero también que apuestan a la producción de alimentos y a la agricultura de precisión, las que están en el radar para recibir inversiones en el territorio de la provincia de de Santa Fe.
Pero en las conversaciones también estuvieron nombres y cargos en danza en los tres niveles de Estado. El resultado nacional reactivó las consultas sobre los nombres que podrían acompañar a Massa si gana en el balotaje.
Y prácticamente definido el gabinete provincial, las consultas esta semana se centraron en quiénes acompañarán a Pablo Javkin a partir del 10 de diciembre. La próxima semana parece que será clave en las conversaciones y negociaciones. ¿Habrá sorpresas? Pero antes del balotaje no habrá anuncios.
El siguiente paso, una vez definido el gabinete municipal, será cerrar las negociaciones en un Concejo reconfigurado, al tener el oficlismo mayoría. Pero el objetivo antes del 10 de diciembre es que, además del presupuesto, puedan resolverse algunos temas que ganaron volumen. Uno de ellos es el de cocheras. Hay varios proyectos en danza de una problemática, fundamentalmente en el centro de la ciudad, creciente. Por eso el objetivo de oficialismo será unificar criterios y avanzar.
Otro tema que se buscará poner la lupa es sobre la problemática en la zona norte de la ciudad con proyectos que tienen dificultad para avanzar, porque debe resolverse antes una fuerte inversión asociada a la EPE, fundamentalmente en Puerto Norte y Arroyito. Aunque también están en la mira algunos predios en esa zona, cuyos propietarios solo especulan con cambios normativos a lo largo de los años para evitar, una y otra vez, el pago sus obligaciones que se generan cuando se aprueban esos "proyectos especiales", mientras esos terrenos mantienen estructuras edilicias muy precarias.
Qué están mirando en la macro
El contado con liquidación como el dólar MEP registraron un cierre de semana por debajo de los $900, después de haber superado los $1.000 en el período previo a las elecciones. Massa busca evitar sorpresas hasta el balotaje, a diferencia de lo que ocurrió en las PASO y las elecciones generales, cuando el dólar experimentó saltos que tuvieron sus secuelas en la inflación.
Los empresarios -muchos aún dolidos por la derrota de Patricia Bullrich- vieron en el resultado más bajo de lo que esperaban para Milei, como factor clave en la reducción de la presión en el mercado cambiario.
Aunque todavía falta tiempo para llegar al 10 de diciembre, especialmente con la segunda vuelta en el horizonte, es probable que Massa continúe con un esquema similar. Esto implica un desdoblamiento cambiario que beneficia a los exportadores al ofrecerles un dólar más atractivo (ya que el 30% de las ventas ingresan al mercado libre de divisas), al mismo tiempo que se mantiene un tipo de cambio importador más restringido, con cierta discrecionalidad en cuanto a quiénes pueden acceder a él.
Ahora los empresarios creen que solo después de la segunda vuelta, en caso de una victoria de Massa, el gobierno avanzará con un ajuste en el tipo de cambio, ya que el dólar oficial se encuentra congelado desde mediados de agosto.
La economía enfrentará desafíos significativos en los próximos meses, independientemente del resultado electoral. Además del ajuste gradual del tipo de cambio, deberá resolver qué hacer con las tarifas. Los aumentos salariales, que en algunos sectores ya se acercan al 50%, reflejan la presión que se espera después de las elecciones, ya que muchos sectores aún mantienen tensiones con el gobierno, que busca mantener precios estables hasta fin de año.
La mayoría de los analistas coincide en que se prevé un aumento significativo de la inflación hacia fin de año, dadas las presiones en diversas variables económicas, como el dólar, las tarifas, los combustibles y los precios en los supermercados. Los faltantes en estaciones de servicio, supermercados y otros sectores, como materiales de construcción, reflejan estas crecientes tensiones, exacerbadas por el intento gubernamental de mantener los precios artificialmente bajos.
Según las directrices de Massa, no se permitirá ningún cambio importante hasta el 19 de noviembre. El compromiso de lograr un superávit fiscal del 1% del PBI en el próximo año se mantiene firme, y se anunciarán "medidas de austeridad" de inmediato. No obstante, aún no se dieron detalles específicos sobre estos aspectos.
En caso de ganar las elecciones, Massa es consciente de que enfrentará un verano complicado, con una mayor presión cambiaria y un aumento significativo de la inflación, al menos entre diciembre y marzo. La mayoría de las consultoras privadas estiman que la inflación acumulada para el año 2023 alcanzará el 180%, y podría llegar al 250% interanual para marzo o abril del próximo año.
El gobierno deberá diseñar un programa para estabilizar la economía. Y respiran un poco más aliviados estos días con las lluvias. Se espera que la próxima cosecha aporte entre 10.000 y 15.000 millones de dólares adicionales en comparación con la cosecha anterior, lo que permitiría al Banco Central acumular reservas nuevamente. Sin embargo, para lograr este equilibrio, será necesario mantener un control estricto sobre las importaciones.

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