Héctor Magnetto, CEO del Grupo Clarín, Luis Pagani, al frente de Arcor, Alberto Hojman, de BGH, encabezaron el primer panel del encuentro anual de la Asociación Empresaria Argentina (AEA). El común denominador de sus exposiciones fue la enorme oportunidad que vuelve a ofrecerlo el mundo a la Argentina, en donde como contracara, la falta de previsibilidad y de reglas de juego claras dificultan las inversiones necesarias para aprovecharla.
En el panel también estaba previsto que participara Alfredo Coto, pero por cuestiones personales no llegó a tiempo. Entre 250 y 300 empresarios se dieron cita en el encuentro, y la única santafesina fue María de los Ángeles Milicic. Ente los políticos, el único de la provincia fue el diputado nacional de Juntos por el Cambio, Luciano Laspina. Ecos365 cubrió el evento en forma presencial.
Magnetto
“La conquista y mantenimiento del poder suele estar por encima del desarrollo y progreso. Esto se traslada a una dinámica que exacerba el internismo y dificulta el pensamiento estratégico”, comenzó diciendo el CEO de Clarín y agregó que esto lleva a que las decisiones estructurales se dilaten y la inacción se transforme en inercia. A esto le sumó la relativización persiste de las reglas de juego. Consideró que esto no es nuevo, pero se potenció en las últimas décadas. “Hoy el ciudadano promedio del mundo es 4,4 veces más rico que en 1950, mientras el argentino sólo lo es dos veces más”, resaltó.
“No hay razones físicas ni geográficas para que una empresa, inmueble o salario estén tan devaluados en nuestro país en relación con la región y el mundo. Acá hay razones políticas, institucionales y económicas”, aseveró. Magnetto consideró que para crecer se deben producir más bienes y servicios, y para eso se requiere de inversión privada y rentable. “Para eso hace falta estabilidad macroeconómica y jurídica, respeto a derecho de propiedad y división de poderes”, enumeró.
Pidió terminar con los desequilibrios y las medidas voluntaristas, y en cambio incentivar las fuerzas de producción, normalizar con realismo y prudencia distorsiones impositivas, logísticas, de infraestructura, regulatorias y educativas. “Eso requiere inversión, pero reporta en creación de empleo, productividad y competitividad”, dijo.
En este sentido, destacó a las telecomunicaciones como un insumo clave para la competitividad de un país, ya que ayudan a reducir costos transaccionales y aumentan la productividad. Reveló que una suba del 10% de extensión de banda ancha implica un crecimiento del PBI per cápita de 1,8%, y anticipó que el sector juega un papel clave en la transformación productiva que ya está en marcha, tal como lo demostró la pandemia.
No dejó pasar que en este rubro las inversiones son en 75% privadas, y en la última década totalizaron los u$s20 mil millones, alcanzando a fines de 2020 el 90% de hogares con internet y presencia de celulares en 88 de cada 100 argentinos. “Llegamos más que los servicios de agua, gas o cloacas”, apuntó. Por último, remarcó la necesidad de estandarizar reglas para propiciar las grandes inversiones que requiere el despliegue de la red 5G.
Pagani
Comenzó enumerando la gran potencialidad productiva argentina en materia agroindustrial, de desarrollo biotecnológico y de recursos humanos, y consideró que es el momento de dar el paso para convertir al país en el supermercado del mundo. “Hace falta que más marcas nacionales lleguen a las góndolas de todos los países, pero en los últimos años ha declinado la participación internacional argentina”, sostuvo. A modo de ejemplo, mencionó que alimentos y bebidas se mantienen estancados en u$s11 mil millones, y lo que crece es el complejo oleaginoso. “Hacia 2050 tendremos una población mundial de 9 mil millones de personas, la mitad en Asia, y ahí tenemos grandes oportunidades”, adelantó.
Además rescató el gran crecimiento demográfico de África, y aprovechó para anticipar que Arcor inaugurará en Angola su primera planta de chocolate, galletitas y caramelos fuera de continente americano. También pidió prestar atención a las demandas de sustentabilidad del consumidor global, pero sobre todo, a aprovechar el vacío que dejan Rusia y Ucrania en la provisión de alimentos. “Rápidamente podríamos llegar a los 200 millones de toneladas de granos, pero a eso hay que agregarle valor”, expresó.
“Hay muchas iniciativas en marcha. En Argentina siempre queremos volver a empezar, cuando ya deberíamos ya estar en camino. La clave es apoyarnos entre sector público y privado para ocupar un lugar destacado en el mundo”, opinó y agregó que para eso serán claves la educación, la industria 4.0 y la infraestructura.
Hojman
“Buscamos crear un entorno para que los hijos tengan vida plena y no deban emigrar. Tenemos muchos recursos pero hace falta confianza, más expo e inversiones”, comenzó diciendo y pidió por un acuerdo político a diez años que promueva reformas impositivas, previsionales y laborales sostenibles en el tiempo. “Si uno mira la historia económica se encuentra con que la volatilidad fue el común denominador de los últimos 50 años en el país, lo que nos ha dejado un resultado muy por debajo del resto de Latinoamérica”, diagnosticó y planteó la necesidad de corregir ese desfasaje.
En otro pasaje de su exposición, aseveró que resulta imprescindible avanzar hacia la eficiencia energética, y dijo que con sólo medirlo, el consumo se puede bajar entre 2,5% y 5% por año. “El mundo tiene conciencia del costo de la energía pero acá eso no ocurre: si el PBI crece, el consumo energético también y eso es un problema”, expresó.
Consideró necesario implementar un aumento en el costo energético paulatino, que se extienda por cuatro o cinco años, avanzar con la ampliación de la energía renovable para ser más eficientes y pasar de importar a exportar energía.

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