Menstruar en Argentina este 2022 cuesta entre $4.028 y $5.135 al año

El promedio de estas cifras implica el 70% del monto mensual de una Asignación Universal por Hijo y el 38% del monto mensual de una Canasta Básica Alimentaria

     Comentarios
     Comentarios

La Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género (DNEIyG), con datos actualizados a enero del 2022, estimó que el costo anual de menstruar se encuentra entre $4.028 y $5.135, dependiendo de si se utilizan toallitas o tampones.

Estas cifras se ven reflejadas en un informe elaborado por UNICEF Argentina y el Ministerio de Economía de la Nación y presentado en el Concejo Municipal de Rosario, en el marco de las acciones por el Día Internacional de la Higiene Menstrual.

De la misma participaron la Directora Nacional de Economía, Igualdad y Género del Ministerio de Economía Nacional, Sol Prieto, Celina Santellán, integrante de la DNEIyG y del comité de confección del manual; la presidenta del Concejo Municipal de Rosario, María Eugenia Schmuck; y la presidenta de la Comisión de Feminismos, Disidencias y Derechos Humanos del Concejo, Norma López.

"Las toallitas, tampones, copas menstruales y otros PGM representan un costo económico extra para mujeres y personas que menstrúan. El costo que implica la menstruación amplifica las desigualdades sociales", señala el estudio y evidencia que gestionar la menstruación con toallitas durante un año equivale al 70% de una Asignación Universal por Hijo y al 38% de una Canasta Básica Alimentaria (montos mensuales).

Es decir, en un hogar argentino con presencia de una mujer adulta y dos adolescentes que menstrúan, se destina sólo a la compra de productos de gestión menstrual el equivalente a más de 2 AUH por año.


 

En diálogo con Ecos365, la Directora Nacional de Economía, Igualdad y Género del Ministerio de Economía Nacional, Sol Prieto destacó que al ser cifras tomadas para principios del 2022, hoy en día un cálculo rápido daría una suba aproximada de $1000 más en el costo anual de gestionar la menstruación. Esto, teniendo en cuenta los elevados niveles de inflación que alcanzan un 23,1% de incremento para el primer cuatrimestre del año según INDEC.

"La menstruación es un factor de desigualdad. Las toallitas, tampones y copas menstruales implican un costo económico extra para las mujeres y personas que menstrúan, que ya se encuentran en desigualdad respecto a los varones: las mujeres tienen menor participación en el mercado laboral que ellos, ganan menos, enfrentan mayores niveles de desempleo, tienen empleos más precarios y, como consecuencia de esto, tienen mayores niveles de pobreza", advierte el informe.


 

En este sentido, la primera encuesta de Gestión Menstrual (2020) realizada por la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires, a partir del efecto negativo de la pandemia sobre los ingresos de los hogares, arroja que muchas personas se pasaron a marcas de toallitas o tampones más baratas o disminuyeron la cantidad de PGM que utilizaban.

Ese relevamiento mostró a 7 de cada 10 personas que afirmaron haber tenido que modificar sus hábitos en el uso de estos productos por motivos o dificultades económicas. De este total, más del 70% tuvo optar por marcas o productos más económicos, mientras que el 26% debió comprar menos cantidad y/u optimizar su uso.

Políticas de precios y reintegros sobre los Programas de Gestión Menstrual

Desde el Gobierno Nacional se llevan adelante distintos tipos de acciones para que las necesidades que experimentan las personas menstruantes encuentren respuestas por parte del Estado. En cuanto a los programas destacan:

Precios Cuidados. Se llevaron adelante políticas que permiten garantizar mayor accesibilidad así como contener los efectos de la inflación sobre los PGM. El Programa Nacional Precios Cuidados incorporó tampones y toallitas a la canasta de productos. Esta iniciativa del Gobierno Nacional, que acuerda con las empresas los precios de ciertos productos, para garantizar el acceso de la población, sirvió de ejemplo para otros programas a nivel provincial y municipal.

Programas de precios en productos de gestión menstrual.
 

Reintegros a sectores vulnerados. El Estado reintegra el 15% de las compras de PGM realizadas con tarjeta de débito, pago electrónico y QR a sectores vulnerables. El beneficio está orientado a las personas jubiladas y pensionadas que cobran el haber mínimo (67,7% de ellas son mujeres) y a titulares de la AUH (94,7% mujeres) y la Asignación Universal por Embarazo (AUE) (100% mujeres).

Los comercios incluidos son supermercados, hipermercados, comercios de barrio, fiambrerías, mini mercados y verdulerías que realizan venta de productos alimenticios, y farmacias inscritas en AFIP.

La funcionaria económica señaló que los reintegros son la política más difícil de promover ya que, sobre todo en los sectores más vulnerables, las personas siguen usando en gran medida el efectivo. "Santa Fe es diferente al resto del país porque tiene muy naturalizado el uso de Billetera Santa Fe, pero en el resto del país cuesta fomentar los reintegros y es una política en la que venimos trabajando en conjunto con AFIP para impulsar a que se aprovechen más por parte de la ciudadanía", indicó Prieto.

También hizo referencia a que existe una política de provisión de parte del Estado para poder impulsar el acceso a la gestión menstrual. Este es el caso del Ministerio de Seguridad de la Nación que puso en marcha un plan de entrega de copas menstruales para las agentes y capacitación en su uso. El primer paso de la iniciativa se desarrolló en 2021 en la Policía de Seguridad Aeroportuaria, que distribuyó 2.000 copas menstruales.

A su vez en el 2020, el Ministerio de Salud de la Nación realizó la compra de 5.000 copas menstruales a través del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), para las cuales se destinaron $2.868.359.

Apoyo a cooperativas del sector

Según un estudio realizada por la DNEIyG, en Argentina se consumen aproximadamente 468 millones de packs de toallitas descartables al año. La mayoría de estos productos son actualmente importados.

"Pero hay toda una parte que tiene que ver con la producción, donde más allá de las totallitas y los tampones descartables que son los que usa la mayor parte de la población, se están fabricando en el país muchas toallitas reutilizables, también para fomentar una mayor conciencia ambiental entre persoans que menstruan y no quieren producir grandes niveles de reisudos", indicó la directiva.

La producción de toallitas de tela reutilizables alienta una mayor oferta de PGM sostenibles.
 

Los PGM reutilizables tienen todavía una comercialización mucho menor y su impulso productivo a nivel local es muy escaso. Sin embargo, en el país existen cooperativas textiles que se dedican a la producción de productos reutilizables, sino que además emplean, en su mayoría, a mujeres.

El Programa Potenciar Trabajo, del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, contribuyó con el financiamiento de máquinas e insumos para productoras cooperativistas. También implementó una línea específica de gestión menstrual dentro del programa Inclusión Joven e impulsó una línea de financiamiento para experiencias cooperativas por parte de gobiernos locales.

Por su parte, el Programa El Estado en tu Barrio otorgó un espacio para la venta y difusión de los PGM fabricados por cooperativas.

Comentarios