Un plenario de las comisiones de Educación y de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados avanzó con la firma de los dictámenes de mayoría de los proyectos que crean las universidades nacionales del Delta, Saladillo y Pilar, en la provincia de Buenos Aires.

La oferta académica de las universidades nacionales será integral e innovadora mediante carreras presenciales o a distancia de pregrado, grado y posgrado.

También tendrán ofertas educativas no formales sostenidas sobre los pilares de la inclusión y la calidad, orientadas principalmente a las ciencias vinculadas al turismo, la cultura, el desarrollo humano, el medio ambiente y la producción, con acento en aquellas temáticas asociadas a la tecnología, biotecnología, entre otras.

En el inicio de la reunión, la presidenta de la comisión de Educación, Blanca Osuna (Frente de Todos), expresó que “nos moviliza el hecho de acompañarlos porque que hay un compromiso a atender una población que debe necesariamente permanecer en sus propias comunidades. En muchas comunidades del interior se ha exigido a las familias la inversión y el desprendimiento de jóvenes que a muy corta edad se trasladan a otros lugares para estudiar”.

Su colega, Alicia Aparicio, también oficialista, se refirió a la Universidad del Delta: “Es un sueño resumido en un proyecto del ex presidente de la Cámara, Sergio Massa al cual acompaño con mucha convicción. Hay un gran trabajo parlamentario, técnico y político de dos años para la realización de este proyecto”.

Ante las consultas de legisladores de Juntos por el Cambio como Sabrina Ajmechet (PRO) o Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica) por la falta de “informes integrales” la diputada aclaró que “hemos investigado y traigo a colación que en el caso de las carreras de la Universidad del Delta están construidas sobre la base de informes de las áreas de vacancia identificadas por la secretaria de políticas universitarias en un informe que elaboró la gestión de Cambiemos».

“Estudiamos y escuchamos a todos y a todas, estamos pensando en todos y que nadie sobra en este país. Nuestro gobierno siempre priorizó el desarrollo de políticas que garantizan la educación pública, libre y gratuita”, argumentó.

Ferraro adelantó que presentarían tres dictámenes de rechazo porque “en definitiva lo que está en duda es que los argumentos de los expedientes no alcanzan para que nosotros estemos acompañando, no presentan estrategias que garanticen el desarrollo de la región y la inclusión de los jóvenes en la educación superior”.

“Basta ver en el mapa de distribución de otras universidades en la provincia de Buenos Aires y tenemos que ver el territorio y la demanda de los sectores socio productivos para poder formar parte de lo que definimos como roles necesarios que buscamos insertar en el sistema educativo y poder cumplirlos y, llevar adelante esas estrategias”, agregó el legislador.

Sin embargo, no todo el interbloque Juntos por el Cambio se encolumnó detrás de la negativa a apoyar este proyecto: la bonaerense Danya Tavela, de Evolución Radical, destacó “la importancia de la creación de la Universidad de Saladillo por lo que significa el desarraigo en una región que carece de casas de altos estudios, como pasa en muchas regiones del país”.

La diputada que forma parte de la tercera fuerza dentro de Juntos por el Cambio (12 integrantes) también anticipó el respaldo de esa bancada a la creación de las universidades de Pilar y del Delta.

Además, participaron del debate sobre las universidades nacionales el intendente de Pilar, Federico Achaval; Damián Espíndola, secretario de Educación de Pilar y la secretaria Académica de la Universidad de Hurlingham, Lizzie Wanger.