Durante décadas, hablar de psicopedagogía remitía casi automáticamente a la escuela, la infancia y las dificultades para aprender. Sin embargo, el campo profesional fue ampliando su objeto de estudio y hoy contempla los procesos de aprendizaje a lo largo de toda la vida, en escenarios tan diversos como instituciones educativas, centros de salud, empresas, ámbitos legales y espacios comunitarios. Así lo explicó a Rosario3 la Licenciada en Psicopedagogía Soledad Cattoni, directora de la carrera de Psicopedagogía de la Universidad del Gran Rosario (UGR).
“La psicopedagogía nace en Argentina en los años ‘50, en momentos donde la educación se hacía obligatoria, se ampliaba, lo que hace que hayamos estado muy vinculados a las problemáticas en el aprendizaje, acompañando a niños, niñas y jóvenes que, por diferentes cuestiones, presentaban dificultades para aprender en la escuela”, señaló Cattoni. Con el tiempo, esa mirada se fue transformando a la vez que se incorporaron aportes de la psicología, la psicología social, la psicología educacional, la didáctica y la pedagogía, entre otras disciplinas, y se comenzó a entender el aprendizaje como un proceso humano complejo.
La importancia de comprender cómo se construye el aprendizaje
En ese recorrido también cambió la pregunta central. Ya no se trata solamente de detectar una dificultad, sino de pensar qué condiciones familiares, institucionales y sociales pueden favorecer que una persona aprenda. “Hoy la psicopedagogía habla del aprendizaje en toda la trayectoria de vida. Se aprende todo el tiempo. El aprendizaje no se jubila”, resumió la especialista. Desde esta perspectiva, aprender también es entendido como un derecho y como una condición vinculada con la salud y el desarrollo de las personas.
La transformación alcanza además a los espacios donde puede desempeñarse un profesional. A las intervenciones tradicionales se sumaron áreas como la psicopedagogía laboral y forense, el trabajo en empresas, hospitales, ONG, centros de día y ámbitos vinculados con la vulnerabilidad de niños, niñas y adolescentes. También crecen las demandas relacionadas con la capacitación y la formación continua, en un mercado laboral que exige incorporar nuevas funciones y conocimientos de manera permanente.
“Las transformaciones en relación con el mundo del trabajo hacen que tengamos que seguir formándonos, asumir nuevas tareas, aprender nuevas funciones. Este aprendizaje necesita una dimensión psicopedagógica”, sostuvo Cattoni. En ese sentido, la psicopedagogía laboral busca acompañar los procesos de capacitación y reconversión que atraviesan las personas durante su vida profesional.
El aprendizaje en diálogo con las tecnologías digitales
Existe otro escenario que modificó profundamente la relación con el conocimiento, y es el de la cultura digital. La disponibilidad permanente de información y la aparición de herramientas de inteligencia artificial plantean nuevas preguntas sobre qué significa aprender. Para Cattoni, el desafío no consiste simplemente en señalar cuánto utilizan los estudiantes el celular, sino en comprender qué lugar ocupa la tecnología en los procesos de aprendizaje.
“Las tecnologías digitales forman parte de la cultura. No son un decorado, sino un contexto que determina condiciones en relación con cómo nos vinculamos con el conocimiento”, explicó. Y agregó: “Hoy la información está disponible en todos lados y tenemos la inteligencia artificial que nos brinda respuestas en segundos. Pero tener todo eso no significa haber aprendido”.
La diferencia entre información y conocimiento aparece así como uno de los puntos centrales. Mientras una respuesta puede estar disponible de manera inmediata, la construcción de conocimiento requiere apropiación personal, preguntas y elaboración. En ese proceso, el rol docente continúa siendo fundamental como mediador entre los estudiantes y la enorme cantidad de información disponible.
Este nuevo escenario también modifica la formación de los propios psicopedagogos. En la UGR, las propuestas de formación incorporan materias vinculadas con las neurociencias, el aprendizaje en entornos virtuales, además de prácticas preprofesionales en escenarios reales y desde los primeros años. Así, los estudiantes participan de experiencias en escuelas, centros de salud y hospitales públicos, con una perspectiva interdisciplinaria.
La Universidad del Gran Rosario cuenta con una Licenciatura en Psicopedagogía, que lleva más de 25 años, y un Ciclo de Complementación Curricular destinado a quienes ya cuentan con formación previa en el área. Según explicó Cattoni, ambas propuestas buscan combinar herramientas teóricas y prácticas para intervenir en distintas situaciones de aprendizaje. Este año, además, comenzó una especialización en Atención Temprana del Desarrollo Humano, como parte de la ampliación de los campos de formación de la disciplina.
De este modo, aquella profesión que nació estrechamente ligada a las dificultades de aprendizaje en la escuela hoy amplió sus preguntas y sus espacios de intervención. Frente a una sociedad atravesada por cambios tecnológicos, educativos y laborales, la psicopedagogía busca pensar no solamente cómo incorporar conocimientos, sino también cómo generar las condiciones para que las personas puedan construir nuevas formas de relacionarse con el mundo y con los demás.
La Universidad del Gran Rosario cuenta con sedes en Funes, Venado Tuerto, Marcos Juárez, Santa Fe y Ecuador. En la ciudad, su sede se encuentra en Corrientes 1254 . Para más información, comunicarse al 0341 483-8100, o comunicarse por medio de su sitio web oficial (ugr.edu.ar) y perfiles en redes sociales (Instagram y Twitter @ugranrosario y Facebook @ugrosario).



