Más de 12 mil estudiantes de toda la provincia de Córdoba participaron de la instancia regional de la Olimpiada Cordobesa de Matemática (OCM), una propuesta que busca fortalecer los aprendizajes matemáticos a través de situaciones que requieren mucho más que aplicar una fórmula conocida.
El certamen, organizado por el Ministerio de Educación de Córdoba a través de la Secretaría de Innovación, Desarrollo Profesional y Tecnologías en Educación, se desarrolló en 156 sedes y convocó a estudiantes de Educación Primaria, Secundaria, Superior y de la modalidad Jóvenes y Adultos.
La propuesta se enmarca en el Compromiso Alfabetizador Córdoba, el programa TransFORMAR@Cba y las acciones estratégicas de Córdoba Aprende en Acción.
Resolver un problema implica mucho más que encontrar la respuesta
Uno de los aspectos centrales de la Olimpiada es el tipo de actividad que propone a los estudiantes. En lugar de limitarse a ejercicios en los que existe un procedimiento previamente conocido, los participantes deben enfrentarse a situaciones problemáticas que requieren interpretar información, analizarla y tomar decisiones.
Durante la instancia regional, los equipos —integrados por dos o tres estudiantes— trabajaron en problemas que involucraron la búsqueda de regularidades, la selección de estrategias de resolución y la elaboración de explicaciones matemáticas.
En otras palabras, no alcanza con llegar al resultado: también importa poder explicar cómo se pensó el problema, qué estrategia se eligió y por qué esa estrategia permite arribar a una solución.
Este tipo de actividades pone en juego algunas de las capacidades que atraviesan el aprendizaje de la Matemática: razonamiento, comunicación, argumentación, búsqueda de alternativas y resolución de problemas.
Una competencia que también apuesta al trabajo colaborativo
Aunque las olimpiadas suelen asociarse con el desafío individual y la competencia, la propuesta cordobesa incorpora explícitamente el trabajo en equipos de dos o tres integrantes.
La dinámica obliga a los estudiantes a contrastar sus ideas, escuchar otros procedimientos y acordar una estrategia común. Explicar una respuesta a un compañero, detectar un error o comparar dos caminos posibles también forma parte del aprendizaje matemático.
Según explicó el ministro de Educación de Córdoba, Horacio Ferreyra, la iniciativa busca poner a los estudiantes en el centro y generar situaciones que los desafíen a “pensar, buscar estrategias y construir soluciones junto a otros”.
Por su parte, la secretaria de Innovación, Desarrollo Profesional y Tecnologías en Educación, Gabriela C. Peretti, destacó la participación de comunidades educativas de distintos niveles y modalidades y señaló que la experiencia permite ver cómo el conocimiento se pone en movimiento cuando los estudiantes trabajan, comparten estrategias y construyen soluciones.
Más de 12 mil estudiantes en toda la provincia
La convocatoria tuvo una participación amplia y alcanzó a distintos tramos del sistema educativo:
- 3.818 estudiantes de 4.º a 6.º grado de Educación Primaria.
- 8.247 estudiantes de Educación Secundaria.
- 678 estudiantes de la modalidad Jóvenes y Adultos.
- 97 estudiantes de la modalidad Especial y Hospitalaria.
- 101 estudiantes de los Profesorados de Educación Inicial, Educación Primaria y Educación Secundaria en Matemática.
La instancia regional constituye una etapa dentro del recorrido de la Olimpiada Cordobesa de Matemática. Los equipos que se destaquen avanzarán a los certámenes provinciales, previstos para septiembre y octubre.
Cuando la Matemática se convierte en un problema para pensar
La propuesta recupera una idea cada vez más presente en la enseñanza de la Matemática: aprender matemática no consiste únicamente en conocer procedimientos, sino también en saber cuándo utilizarlos, por qué funcionan y qué hacer cuando el camino conocido no alcanza.
Un problema desafiante obliga al estudiante a detenerse, identificar qué información tiene disponible, formular hipótesis, probar estrategias y revisar sus decisiones. Incluso un procedimiento que no conduce a la respuesta correcta puede convertirse en una oportunidad para analizar qué ocurrió y buscar una alternativa.
En ese sentido, las olimpiadas matemáticas pueden funcionar como un espacio privilegiado para poner en práctica conocimientos que en una clase tradicional pueden quedar separados: comprender, razonar, resolver, argumentar y comunicar.
La experiencia cordobesa muestra además que este tipo de propuestas puede involucrar a estudiantes de edades y trayectorias educativas diversas. Con 12 mil participantes y 156 sedes, la instancia regional convirtió durante estos días a la resolución de problemas matemáticos en una actividad compartida por escuelas de toda la provincia.
Los resultados de esta instancia y las novedades sobre las próximas etapas serán comunicados a través de la página de Igualdad y Calidad Educativa de Córdoba.



