Científicos señalaron que la detonación de la bomba atómica Trinity en Nuevo México (EE.UU.) pudo ocasionar casos masivos de cáncer debido a la alta exposición de ciudadanos a la lluvia ácida. El artefacto explotó en el desierto de Nuevo México el 16 de julio de 1945.

De acuerdo con una investigación de los científicos del Instituto Nacional del Cáncer en EE.UU., publicada en la revista Health Physics, la explosión provocó que varias personas de la zona tuvieran altos niveles de exposición a radiación nuclear.

Los científicos aclaran que la exposición radioactiva por Trinity fue pequeña en comparación con otra explosión nuclear en el desierto de Nevada.

Los habitantes de Nuevo México han luchado durante 75 años para que el gobierno de EE.UU. reconozca los daños ocasionados e incluya a los afectados en un programa federal de compensaciones.

Dicha explosión nuclear fue probada por Estados Unidos antes de los bombardeos a las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, en el contexto de la Segunda Guerra Mundial