Los Bomberos de Rosario tuvieron una madrugada con múltiples intervenciones por incendios en distintos puntos de la ciudad. El hecho de mayor magnitud ocurrió en un supermercado de barrio Hospitales, mientras que también debieron trabajar en dos viviendas que sufrieron importantes daños.

El primero de los incendios se registró cerca de las 23.10 del viernes en una casa de Dinamarca al 500 bis, donde las llamas afectaron un dormitorio ubicado en la planta alta. Al llegar la dotación, vecinos y propietarios intentaban controlar el fuego con baldes de agua y existía riesgo de propagación al resto de la vivienda.

Los bomberos lograron extinguir el incendio y evitar que las llamas avanzaran. El fuego destruyó una cucheta, un ropero, un ventilador, una silla y un calefactor, además de provocar daños por humo y temperatura en otros ambientes de la planta superior. No se informaron personas lesionadas.

Poco después, a las 0.46 de este sábado, una nueva dotación fue convocada por un incendio en una vivienda de Corrientes al 2900. Al arribar, los bomberos encontraron el inmueble completamente envuelto en llamas, aunque sin riesgo de propagación a construcciones vecinas.

El fuego provocó importantes pérdidas materiales en los distintos ambientes de la casa, donde quedaron destruidos muebles, electrodomésticos, camas, ropa, mercadería y parte del techo de chapa, además de producir desprendimientos de revoque.

En el lugar fueron asistidos por personal del Sies los propietarios de la vivienda, quienes presentaban síntomas de inhalación de monóxido de carbono, aunque no fue necesario su traslado.

La intervención de mayor complejidad comenzó alrededor de las 5.30, cuando los Bomberos Zapadores fueron convocados por un incendio en el supermercado Apolo, ubicado en España al 3000.

Al llegar, constataron que el fuego se desarrollaba en la planta baja del comercio y procedieron a extinguirlo, con la colaboración de Bomberos Voluntarios y otros organismos de emergencia.

Las llamas afectaron la línea de cajas, un tablero eléctrico, estanterías con mercadería, una caja registradora, una balanza, una heladera exhibidora, cartelería, cableado y cajones con bebidas. Además, el humo provocó tiznamiento en la totalidad del inmueble.

Como consecuencia del incendio, el propietario del supermercado y un joven de 18 años fueron asistidos por inhalación de monóxido de carbono. Este último fue trasladado por una ambulancia del Sies a un centro de salud para una mejor evaluación.