El diputado nacional por la Ciudad de Buenos Aires, Eduardo Valdéz, consideró que durante la cena en La Quiaca, Jujuy, en la que se sentó junto al presidente Alberto Fernández, Evo Morales y una gran cantidad de funcionarios, se respetó el distanciamiento social preventivo en el marco de la pandemia de coronavirus a pesar de que la foto que captó el momento se convirtió en tendencia en las redes sociales debido a que los comensales están codo con codo y sin tapabocas.

“Estamos convencidos de que estábamos con la distancia necesaria, estábamos en La Quiaca en un hotel de una estrella, es la primera vez que un presidente va a ese lugar”, manifestó y agregó en ese sentido: “Guardamos la distancia necesaria, por ahí la panorámica da una mirada distinta de la que teníamos”.

“No tuvimos ninguna intención de violar las normas de comportamiento ni nos gusta, ni nos interesa –remarcó–somos gente a la que nos requieren sanos y bien”, completó y reveló que ayer el mismo Morales –de acuerdo a lo que indicó, ha guardado una estricta cuarentena en Argentina salvo algunas visitas hechas al odontólogo– lo contactó para saber sobre el estado de salud de todos y también “por su propia salud”.

Aislados

Valdéz fue aislado al igual que el presidente. “Me citó urgente en Casa Rosada. Él (por el presidente) fue el que me comunicó que Beliz había dado positivo”, precisó y aclaró: “Estamos todos bien”.

En declaraciones exclusivas a Infobae, el jefe de Estado reveló que está aislado en la casa de huéspedes de la quinta presidencial y descartó que Gustavo Beliz se hubiera contagiado durante la visita oficial a Bolivia. Según la publicación, la esposa de Beliz, María Florencia Meritello, hace trabajo social en las villas de emergencia. Allí se contagió covid-19. Meritello no lo sabía, y transmitió la enfermedad a sus hijos Felipe y José, y a su hija Clarita, que el fin de semana empezó a tener síntomas, cuando Gustavo Beliz estaba en La Paz junto al Presidente y el resto de la delegación oficial.

El lunes pasado, tras su regreso de Jujuy, el secretario de Asuntos Estratégicos volvió a casa y cenó con la familia. Clarita contagió a su papá Beliz, y casi dos días más tarde se confirmó que tenía covid-19.

Ayer, cuando caída la tarde en Buenos Aires, Alberto Fernández, Biondi y Vitobello abandonaron la Casa Rosada y viajaron hasta Olivos. Los tres guardan aislamiento en la Casa de Huéspedes de la quinta presidencial, cada uno en cuartos diferentes para respetar los protocolos oficiales. Comparten todas las comidas, y como son amigos desde hace años, aseguran que la convivencia se parece a “un viaje de egresados”.

Alberto Fernández está acostumbrado a gobernar recluido en Olivos. Ordena el trabajo cotidiano con Cafiero, chatea con sus ministros y secretarios a través de WhatsApp o Telegram, y tendrá muy cerca a Biondi y Vitobello, que son su sombra en la quinta presidencial o en la Casa Rosada.

Sin embargo, el Presidente lamenta que el aislamiento obligatorio clausure la posibilidad de viajar al conurbano o volar al interior del país. Hoy tenía previsto visitar una fábrica que contrata a exreclusos, y la semana próxima ya había decidido aterrizar en Río Negro. Toda esa agenda oficial será reprogramada para después del 21 de noviembre.

-¿Cómo se siente?-, preguntó Infobae a Alberto Fernández este miércoles.

-Yo estoy bien de salud. No tengo ningún síntoma, y el hisopado dio negativo. Estoy cumpliendo el protocolo que dice que si estuviste en contacto con un caso detectado en las últimas 48 horas, tenes que estar aislado. Por eso me quedo en Olivos como corresponde-, contestó el Presidente.

El fin de semana próximo, Alberto Fernández será sometido a un nuevo hisopado. Procedimiento que se repetirá el martes 17 de noviembre o el miércoles 18. “Si dan negativo, el jueves que viene estoy liberado”, completó el Presidente antes de concluir la llamada desde su celular.