Un equipo internacional de investigadores realizó el primer estudio a gran escala de la historia genómica de las antiguas civilizaciones precolombinas de los Andes centrales y de la costa en el actual Perú, comunicó la Universidad de Harvard, Estados Unidos, que formó parte de la investigación.

Los científicos analizaron el ADN de 89 individuos que vivieron entre 9.000 y 500 años atrás y el genoma de 64 de ellos -de entre 4.500 y 500 años de antigüedad- fue secuenciado por primera vez. Además, el análisis incluyó genomas de civilizaciones andinas emblemáticas sobre las que no había información genómica completa, como la Moche, la Nasca, la Wari, la Tiwanaku y la Inca.

Los resultados del estudio, dirigido por científicos de las universidades de Harvard y California, y publicado en la revista Cell, mostraron diferencias genéticas entre grupos de regiones cercanas, la mezcla de poblaciones dentro y fuera de los Andes, y una sorprendente continuidad genética en estas civilizaciones antiguas de la región, famosas por su agitación cultural y carácter cosmopolita.

Estructura de la población antigua

 

Los análisis revelaron que hace 9.000 años, los grupos que vivían en el altiplano andino se diferenciaron genéticamente de los que llegaron a vivir a lo largo de la costa del Pacífico. Los efectos de esta temprana diferenciación aún se ven hoy en día. Hace 5.800 años, la población del norte de la región también desarrolló firmas genéticas distintas de las poblaciones que se extendieron en el sur. Después de ese tiempo, el flujo de genes se produjo entre todas las regiones de los Andes, aunque se redujo drásticamente después, hace 2.000 años.

"Es emocionante que hayamos podido determinar la estructura de la población de grano relativamente fino en los Andes, lo que nos permite diferenciar entre los grupos de la costa, el norte, el sur y las tierras altas, así como los individuos que viven en la cuenca del Titicaca", subrayó Lars Fehren-Schmitz, profesor de la Universidad de California en Santa Cruz.

Intercambios genéticos

 

El equipo descubrió intercambios genéticos tanto dentro de los Andes como entre las poblaciones andinas y no andinas, y concluyó que los pueblos antiguos se desplazaban entre el sur del Perú y las llanuras argentinas y entre la costa norte peruana y el Amazonas, pasando en gran medida por encima de las tierras altas, según RT.

"Esto podría ser visto como evidencia genética para la reubicación de la población bajo el dominio inca, una práctica que conocemos de fuentes etnohistóricas, históricas y arqueológicas", dijo Fehren-Schmitz.

Integridad genética

 

Los análisis revelaron que múltiples regiones mantuvieron la integridad genética durante los últimos 2.000 años, a pesar de las claras transformaciones culturales. Las estructuras de población que surgieron tempranamente persistieron a través de importantes cambios sociales y en las sociedades modernas. 

"Para nuestra sorpresa, observamos una fuerte continuidad genética durante el auge y la caída de muchas de las grandes culturas andinas, como la Moche, la Wari y la Nasca", dijo Nathan Nakatsuka, principal autor del artículo. "Nuestros resultados sugieren que la caída de estas culturas no se debió a una migración masiva a la región".