Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) representan una problemática creciente a nivel mundial. Según una investigación internacional publicada en la revista científica JAMA Psychiatry, alrededor de 18,1 millones de personas tenían anorexia nerviosa o bulimia nerviosa en 2023. De ese total, 14,2 millones correspondían a personas con bulimia y 3,92 millones a pacientes con anorexia. 

El trabajo fue realizado por investigadores del Global Burden of Disease (GBD) y contempló información de 204 países y territorios entre 1990 y 2023. Los resultados muestran que, considerados en conjunto, ambos trastornos (anorexia y bulimia) aumentaron un 71% durante ese período.

El relevamiento también identificó diferencias según el género y la edad: el 69,4% de los casos correspondió a mujeres, mientras que el 30,6% fueron varones. Además, el 41,2% de las personas afectadas tenía entre 10 y 24 años, un dato que vuelve a poner el foco en la adolescencia y la juventud.

La situación en Argentina


En nuestro país, el estudio estimó que unas 178.203 personas tenían anorexia o bulimia durante 2023. De ese total, 140.101 presentaban bulimia nerviosa y 38.327 anorexia nerviosa.

La prevalencia calculada fue de 366 casos cada 100.000 habitantes, un 62,4% por encima del promedio mundial, ubicado en 225 casos por cada 100.000 personas. Dentro de Sudamérica, Argentina quedó en el octavo lugar entre los 12 países analizados. Perú presentó la tasa más elevada de la región, con 468,8 casos cada 100.000 habitantes, mientras que Venezuela registró la más baja, con 257,1.

Otro dato relevante es la evolución de los diagnósticos a lo largo del tiempo. Entre 1990 y 2023, la cantidad estimada de casos en Argentina creció un 76,9%. Si se observa cada trastorno por separado, el incremento fue del 64,9% para la anorexia y del 80,5% para la bulimia.

Sin embargo, los investigadores aclaran que estas cifras deben interpretarse con cautela. Argentina no cuenta con un registro nacional representativo que permita conocer con precisión cuántas personas tienen estos diagnósticos y cuántas reciben tratamiento. Por eso, los números surgen de modelos epidemiológicos que combinan estadísticas de mortalidad, investigaciones científicas y otras fuentes internacionales.

En ese sentido, Ricardo Marcelo Corral, presidente de la Asociación Argentina de Psiquiatras (AAP) y jefe de Docencia e Investigación del Hospital Borda, advirtió que las estimaciones se construyen a partir de datos regionales y variables como el nivel de ingresos, por lo que presentan un margen de incertidumbre considerable. También aclaró que la diferencia respecto del promedio mundial no significa necesariamente que cada persona tenga un mayor riesgo individual de desarrollar estos trastornos.

Preocupación por los casos en edades cada vez más tempranas


Otro de los aspectos que genera preocupación entre los especialistas es la edad en la que comienzan a manifestarse los trastornos alimenticios. Si bien el inicio suele tener un pico alrededor de los 15 años, actualmente también se reciben pacientes de 11 y 12 años.

Qué se espera para los próximos años


Las proyecciones del estudio tampoco muestran un escenario alentador. De acuerdo con los investigadores, para 2050 la cantidad de personas con anorexia o bulimia en el mundo podría alcanzar los 21,8 millones, frente a los 18,1 millones estimados para 2023.

De ese total proyectado, alrededor de 17 millones tendrían bulimia nerviosa y 4,7 millones anorexia nerviosa.