La directora de Promoción y Prevención de la Salud, Analía Chumpitaz, confirmó un preocupante aumento de los casos de tuberculosis en la provincia de Santa Fe. La médica advirtió que se trata de una patología que "nunca se erradicó", detalló que la gran mayoría de los contagios se concentran en 16 grandes ciudades del territorio santafesino y enfatizó la necesidad de prestar atención a los síntomas respiratorios prolongados para lograr un diagnóstico oportuno y evitar mayores complicaciones.
“La tuberculosis es una problemática en salud pública desde hace siglos y no es verdad que se haya erradicado en algún momento”, aseguró la funcionaria en diálogo con Radiópolis (Radio 2). Según precisó, la tendencia al alza es un fenómeno mundial que recrudeció tras la pandemia, y la provincia de Santa Fe no es la excepción. “El año pasado tuvimos 1060 casos, lo cual es un número que viene en aumento”, alertó.
Ante este escenario, a pedido del gobernador Maximiliano Pullaro y de la ministra de Salud, Silvia Ciancio, el gobierno provincial intensificó el análisis local junto al Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias Dr. Emilio Coni. Los resultados mostraron que el 80 por ciento de los cuadros confirmados en la provincia se concentran de manera ininterrumpida en 16 localidades.
Síntomas y diagnóstico oportuno
La médica subrayó que la mayoría de los casos son pulmonares y que el síntoma de alerta inicial más claro es respiratorio. “El médico tiene que sospecharla en toda persona que tose más de 15 días. La tuberculosis es una enfermedad crónica, entonces implica que tengo que sospecharla y hacer un laboratorio”, explicó Chumpitaz, para luego añadir que el diagnóstico es muy simple y se realiza mediante una muestra de esputo y una radiografía de tórax.
A pesar de la actual circulación de otras patologías agudas, la directora aclaró que una tos persistente debe derivar siempre en una consulta médica. “Una tos de más de 15 días tiene que alarmarme”, sentenció. Afortunadamente, según mencionó, el sistema público santafesino avanzó en metodologías diagnósticas, incorporando equipos de biología molecular que permiten detectar la bacteria en apenas dos horas.
Desestigmatización y acompañamiento
Uno de los ejes centrales que abordó la directora fue la necesidad de derribar falsas creencias, particularmente el mito de que la tuberculosis solo afecta a personas de bajos recursos. Si bien existen zonas donde la vulnerabilidad influye, Chumpitaz aclaró que también detectan cuadros "en el sector privado y en clase social alta".
"Hay que desestigmatizar esta enfermedad, porque eso permite que la persona que tiene tuberculosis pueda comentarlo en los espacios en los que estuvo circulando y, de esa manera, podemos hacer los diagnósticos más rápidamente", sostuvo. A su vez, remarcó que el aislamiento solo ocurre en el inicio del cuadro y que luego los niños pueden ir a la escuela y los adultos a trabajar con total normalidad.
La enfermedad es prevenible y curable, pero requiere un proceso prolongado, de entre 6 y 9 meses, con estricta supervisión. Al implicar la toma de una gran cantidad de pastillas, la Provincia garantiza desde el área de Desarrollo distintos módulos alimentarios para los pacientes y su grupo familiar, sumado a un abordaje interdisciplinario con psicólogos y trabajadores sociales para sostener la salud mental frente a lo agobiante del tratamiento.



