El juicio por el crimen de Federico Aramburú llegó este viernes a su instancia final en París. Antes de conocer el veredicto, Loïk Le Priol, uno de los cuatro acusados por el asesinato del ex Puma el 19 de marzo de 2022, pronunció sus últimas palabras ante los jueces y pidió perdón a la familia del exrugbier argentino. Interpretó la visita del papa León XIV a la ciudad como “una señal” y dijo que “quisiera mejorar”, incluso en la cárcel donde ya comprende que irá a parar. La Fiscalía pidió 27 años.
“Durante estas tres semanas, intenté ser completamente honesto, ser sincero, para la familia, para el tribunal, hacer todo lo posible por dar respuestas que nunca serán suficientes, que nunca reemplazarán al señor Aramburú”, dijo Le Priol sobre el proceso judicial, según publicó TN.
“Soy cristiano como ustedes. El Papa está aquí hoy (por este viernes). Es una señal. Espero que algún día la familia encuentre la fuerza para perdonarme, que yo me perdone a mí mismo”, agreg. al concluir las audiencias, en referencia a la visita de León XIV a la capital francesa.
El acusado, que reconoció durante el juicio haber efectuado los disparos que mataron a Aramburú, hizo referencia a la pena que podría recibir. “Veintisiete años es asombroso; esa era mi edad en el momento de los hechos. Pero ¿cuánto vale la vida de un hombre?”, expresó.
Luego habló de lo que aprendió durante el proceso y de su intención de cambiar. “También he aprendido mucho sobre mí mismo. Y simplemente quisiera mejorar algún día. Es relativamente posible en prisión. Para no volver a cometer lo irreparable”, señaló.
Por su parte, Romain Bouvier, otro de los principales acusados, también tuvo la posibilidad de dirigirse al tribunal. Con la voz ronca, expresó: “Jamás encontraré palabras para expresar el sufrimiento y la dignidad de la familia del señor Aramburu. Ya se ha dicho todo”.
Los otros dos acusados, Antony S. y Lyson R., no agregaron nada antes del veredicto.
Aramburú fue asesinado el 19 de marzo de 2022, a la salida de un bar nocturno de París al que había ido con un amigo, Shaun Hegarty, que resultó ileso. Fue después de una discusión. Declaraciones del entorno de la víctima confirmaron que los atacantes de extrema derecha sabía que el exrugbier era extranjero antes de la agresión. Las cámaras muestran que los agresores los persiguieron en un Jeep cuando caminabgan de regreso al hotel donde se hospedaban y que al ex Puma le dispararon por la espalda.



