Rosario amaneció estrellada y de a poco el cielo fue aclarando celeste. Después de semanas grises, apareció un sol enorme y fuerte contra un celeste profundo. La luz convirtió a la ciudad en otra este viernes.

 Alan Monzón
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Rosario3 lo había anticipado. El jueves soplaría un viento pampeano que iba a terminar con la sucesión de días lluviosos, nublados y húmedos que El Niño había instalado en la región.

Hubo una doble alerta naranja y amarilla, que se se cumplió a la mañana con una tormenta de agua copiosa. Después, el viento sopló en ráfagas veloces que sacudieron tierra, basura, árboles.

Mientras tanto, el termómetro empezó a bajar y las nubes a correr. Este viernes despertó despejado y helado, con senasaciòn térmica por debajo del cero. Pero, lo único importante es que salió el sol y todo se ve y se siente mejor. 

 Alan Monzón
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Gente en los parques, niños jugando y el río como un espejo brillante. Un viernes especial e ideal para recuperar la vitamina D que tanto favorece a la salud. 

 Alan Monzón 
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