El senador departamental rosarino Ciro Seisas brindó detalles este viernes sobre su proyecto de ley Intervención de los Mercados Ilícitos de Dispositivos Tecnológicos, que busca frenar el robo y la posterior venta de celulares sustraídos en la provincia de Santa Fe. La iniciativa, que obtuvo media sanción de la Cámara baja este jueves y pasó a Diputados, plantea cambios clave para dotar a las fuerzas de seguridad de herramientas rápidas frente al delito, como el rastreo por geolocalización, y regular la comercialización de los equipos. En diálogo con Radio 2, el legislador también se refirió a la implementación local de la nueva normativa sobre cuidacoches.
En contacto con De boca en boca, Seisas explicó que el proyecto, trabajado en conjunto con el Ministerio de Seguridad, tiene dos ejes principales. Por un lado, exige que para vender teléfonos celulares, tanto nuevos como usados, la persona debe estar registrada como comerciante y demostrar la trazabilidad de los productos que ofrece. Por el otro, establece una acción directa y rápida ante la ubicación de un dispositivo sustraído.
“Si a vos te roban el celular y vos con otro dispositivo, suponete una tablet, una computadora, con la aplicación de encontrar, ves dónde está, la policía lo puede ir a buscar sin necesidad que haya una orden de un fiscal", afirmó Seisas. Según detalló, con esta modificación del Código Procesal Penal de la provincia, el hecho se consideraría un delito en flagrancia, lo que permite perseguir al autor "hasta donde dé el dispositivo".
La urgencia de la medida responde a las altas cifras de criminalidad. El legislador advirtió que en Rosario se denuncian alrededor de 200 robos de teléfonos por día, aunque se estima que hay un "80 por ciento que no denuncia los robos" porque asume que no vale la pena el esfuerzo. A nivel nacional, la cifra asciende a unos 2.400 aparatos diarios.
“No habría robo si no hubiera mercado", sostuvo Seisas, y remarcó la importancia de desarticular "verdaderas cuevas" que funcionan bajo la fachada de locales de reparación, para fomentar así una competencia leal y proteger al comerciante honesto. En este sentido, precisó que los eslabones de esta cadena clandestina están identificados e incluyen a quienes roban, los que acopian y los que distribuyen. Muchos de esos aparatos van a parar a manos de personas vinculadas con el delito, quienes los utilizan para comunicarse y luego los descartan.
El ordenamiento de los cuidacoches
En otro tramo de la charla, Seisas se refirió a la aplicación en Rosario de la ley que regula la actividad de los cuidacoches. Aseguró que el intendente Pablo Javkin está trabajando en una ordenanza local de adhesión a la normariva provincial que pondrá énfasis en la capacitación de las personas que buscan salir de la informalidad.
El objetivo, señaló, es evitar que los trabajadores queden a merced de "violentos que los usan para cobrarle a la gente y después les sacan la mayoría de la plata". De este modo, la ordenanza apunta a terminar con el negocio de las barras bravas y grupos delictivos que copan los sectores gastronómicos y comerciales. Hay un plan gradual, concluyó el senador, para que en los próximos años esta problemática "en Rosario sea parte de un recuerdo".



