El fiscal Pablo Turano solicitó la elevación a juicio de la causa contra el empresario Marcelo Porcel, acusado de abuso sexual agravado y corrupción de menores agravada por diez hechos.
Ahora será el juez Carlos Bruniard quien deberá decidir si hace lugar al pedido de la fiscalía. En caso de ser hallado culpable, Porcel podría enfrentar una condena superior a los 15 años de prisión. Según la acusación, los hechos habrían ocurrido de manera reiterada y con víctimas menores de edad, una circunstancia que agrava la calificación legal de los delitos investigados.
Para la fiscalía, las pruebas reunidas durante la instrucción son suficientes para avanzar hacia la etapa de juicio oral.
La semana pasada, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional confirmó el procesamiento del empresario. En su resolución, los jueces señalaron que la defensa no logró desvirtuar las medidas adoptadas en el expediente y que “solo evidencia una disconformidad con cómo el tribunal valoró la prueba existente hasta ahora”.
Los camaristas también sostuvieron que los planteos presentados por la defensa no alcanzaban para justificar una revisión excepcional de la causa, tal como habían solicitado. Además, ratificaron el embargo sobre los bienes de Porcel por un monto de $111.564.950.
Las declaraciones de las víctimas, realizadas mediante Cámara Gesell, describen una modalidad de comportamiento que, según la investigación, se repetía en distintos lugares vinculados al acusado: su departamento ubicado en el piso 26 de la Torre Le Parc, otro inmueble situado frente a ese edificio que pertenece a su madre y una oficina emplazada en un reconocido edificio del barrio de Retiro.
De acuerdo con los testimonios, los encuentros eran presentados como reuniones sociales organizadas por Porcel. Allí, según relataron los denunciantes, se ofrecían bebidas alcohólicas como vodka y tequila, mientras se promovían desafíos de consumo de alcohol con recompensas económicas.
“Si te tomás todo este vaso, yo te doy $1000”, recordó una de las víctimas sobre una frase que le habría dicho el empresario. Los adolescentes también señalaron que el acusado les transfería dinero a billeteras virtuales para realizar apuestas online.
En uno de esos encuentros, siempre según los testimonios incorporados al expediente, Porcel habría ofrecido dinero a quienes aceptaran correr desnudos alrededor de una mesa. “Lo hicimos todos menos uno”, relató uno de los jóvenes. Las declaraciones además incluyen referencias a situaciones de contacto físico, entre ellas masajes que, según indicaron varios de los denunciantes, sufrieron durante esos encuentros.
Como parte de la investigación, los peritos analizaron el teléfono celular secuestrado al empresario y encontraron imágenes de contenido sexual. Algunas de las personas que figuran como víctimas ya alcanzaron la mayoría de edad durante el desarrollo de la causa.
Entre el material hallado también se detectaron capturas de videos provenientes de una cámara de seguridad instalada en el baño de la vivienda de Porcel.



