Tras confirmar la muerte de Jorge Messi, Carles Rexach, el primer entrenador que apostó por el astro argentino en el Barcelona, compartió sus recuerdos sobre aquel momento clave en la carrera de Leo y la relación que mantuvo con su familia al mudarse de país. 

"Ahora precisamente me ha salido la noticia de la muerte del padre de Messi. Estaba yo atento, porque corren a veces tantos burros y mi hijo ya me ha llamado, y ahora vosotros a mí me habéis dado la noticia. Es una desgracia, porque, bueno, es ley de vida, pero cuando llega es una sacudida importante”, dijo Rexach sobre el fallecimiento de Jorge en comunicación con TN. 

El exentrenador, recordó que "cuando a mí me hablaron del chaval de Messi, de Leo, yo pensaba que era un chaval que tenía menos de 18 o 19 años. Pero cuando me dijeron que tenía 12 años, yo digo… oye, no puedo ir a Argentina, que estoy buscando jugadores para el primer equipo”.

“Y me dijeron: «pero es que es muy bueno, es un fenómeno», y entonces yo hice pues que viniera en Semana Santa aquí a Barcelona durante 15 días para verlo, porque yo me fiaba de la persona que me había hablado de ese chaval”, explicó sobre aquel momento que cambió la historia del astro argentino.

Durante esa estadía, Rexach quedó impactado desde el primer día: “Estuvo aquí 15 días, y bueno, yo rápidamente dije que el primer día ya tuve bastante, porque era un chaval fuera de lo normal, fuera de serie”. Pero había dificultades. "El único problema era que era muy pequeñito y extranjero, porque en aquel momento los extranjeros no podían jugar aquí, si los padres no estaban ahí, entonces era complicado. Pero bueno, yo le dije, no te preocupes, que lo ponemos en contacto”, señaló. 

Rexach explicó cómo surgió la famosa servilleta: “Los padres estaban muy encima. Y cuando yo le dije vaya el lunes o el martes al club, el padre fue allí, le dijeron no hoy no hay nadie, porque era feriado, después de varios días de ir me llamó y me dijo nos vamos”.

Fue entonces cuando decidieron firmar el acuerdo en una servilleta: “Yo para darle esta seguridad le dije, mire, el contrato ahora va a ser un papel, pero no había papel,por lo que cogí una servilleta de un bar, y lo hice ahí mismo, le dije ‘seguramente no sirve para nada, pero es para su tranquilidad’”.

Antes de cerrar la conversación, el exentrenador y figura clave en la carrera futbolística de Messi, sumó: "El padre estaba muy encima, no podía marchar, si marchaba la madre, se quedaba el padre. Todo aquel planteamiento de aquel momento para esa familia al final ha salido a buen fin, porque la historia de Messi, futbolísticamente hablando, ha sido un éxito”.