Un equipo internacional de investigadores, utilizando el telescopio solar Inouye de la Fundación Nacional de Ciencias de EE.UU. -el telescopio solar más potente del mundo-, capturó la observación de mayor resolución jamás obtenida de la superficie solar. El análisis fue realizado por científicos del Observatorio Solar Nacional, el Observatorio de Gran Altitud de la NSF y el Instituto Max Planck de Investigación del Sistema Solar de Alemania.

Lo que vieron los dejó sin palabras. En los bordes de las zonas magnéticas de la fotosfera, la superficie visible del Sol, aparecieron extraños patrones en espiral, pequeños remolinos de plasma que se retorcían y desaparecían en segundos. El video en timelapse es inédito: por primera vez se puede ver la dinámica de fluidos del Sol en movimiento real.

Esos remolinos son la evidencia directa de un fenómeno que los físicos sospechaban hace décadas pero nunca habían podido observar en el Sol: la inestabilidad de Kelvin-Helmholtz. Es la misma inestabilidad que se produce en la Tierra cuando dos fluidos se mueven a distinta velocidad -como el viento sobre el agua formando olas-, pero a escala estelar, con plasma a miles de grados. 

     

"Creemos que el descubrimiento de la inestabilidad de Kelvin-Helmholtz en la fotosfera solar, respaldado por el análisis de simulaciones numéricas, representa un importante avance en nuestra comprensión de la dinámica y la evolución del plasma solar y estelar, y servirá de base para futuros descubrimientos", aseguró David Boboltz, subdirector del Observatorio Solar Nacional.

¿Por qué es tan importante? Porque entender cómo se mueve y se mezcla el plasma en la superficie es clave para entender la actividad solar: las erupciones, las tormentas solares y el viento solar que puede afectar satélites, redes eléctricas y comunicaciones en la Tierra.

La imagen récord no es el final, es el principio. El artículo que describe estos hallazgos acaba de ser publicado en la revista especializada Nature, y confirma que el telescopio Inouye no solo toma fotos más lindas, nos deja ver por primera vez cómo respira realmente el Sol.