La Corte Suprema de Justicia dejó firme la condena a ocho años de prisión para Aníbal Lotocki por estafa y por las lesiones graves que les causó a Silvina Luna, Stefanía Xipolitakis, Pamela Sosa y Gabriela Trenchi. Fue el máximo tribunal, compuesto por Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, quien consideró inadmisible el recurso de queja presentado por la defensa del médico.

Además, la sentencia que se conoció este jueves, contempla diez años de inhabilitación para ejercer su profesión. Sin embargo, vale aclarar que la condena se refiere a las lesiones sufridas por las cuatro mujeres tras las intervenciones estéticas y no contempla la muerte de Luna.

Lo que quedó contemplado en esta causa es que, Lotocki les aplicó un producto de relleno que contenía microesferas de polimetilmetacrilato (PMMA) en zonas del cuerpo y en cantidades no aconsejadas, lo que les provocó lesiones por la formación de granulomas. También se determinó que ocultó información que debía proporcionarles antes de las intervenciones.

El acusado ya había sido ondenado en febrero de 2022 a cuatro años de prisión. En aquella sentencia, el tribunal oral consideró acreditado que realizó las intervenciones “colocándoles en su cuerpo un producto de relleno del cual sólo se sabe que contenía microesferas de Polimetilmetacrilato (PMMA), en zonas y cantidad no aconsejadas, produciéndoles con ello lesiones, al generarles granulomas”. 

La fiscalía y las querellas apelaron para reclamar una pena mayor, mientras que la defensa solicitó la absolución. La Sala III de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional rechazó el planteo defensivo y elevó la condena de cuatro a ocho años de prisión, al considerar que también se había cometido el delito de estafa. Además, aumentó de cinco a diez años la inhabilitación profesional.

El Tribunal tuvo en cuenta que en los hechos analizados incluyeron las operaciones realizadas a Pamela Sosa en 2008, Silvina Luna en 2011 y Stefanía Xipolitakis en 2014, en las que se les colocó material de relleno con PMMA. Pero en el caso de Gabriela Trenchi, Lotocki había acordado colocarle hilos tensores en los glúteos y extraerle grasa de la pelvis, las rodillas y la cadera para mezclarla con plasma de su sangre e inyectarla en la zona glútea. Sin embargo, pese a lo solicitado por la paciente, le aplicó un producto de relleno con PMMA que le provocó lesiones en el cuerpo y en la salud.