Un informe técnico de la Dirección de Criminalística y Estudios Forenses de la Gendarmería Nacional concluyó que no fue posible determinar la autenticidad de los audios atribuidos a Diego Spagnuolo ni asignar las voces a las personas imputadas en la causa por presuntas irregularidades en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis). Actualmente, Spagnuolo se encuentra procesado en el marco del expediente, mientras continúan las medidas de prueba y la evaluación de documentos y cruces de información por parte del juzgado.
La causa Andis está radicada en el fuero federal bajo el juez Ariel Lijo e investiga un presunto esquema de corrupción, sobreprecios y sobornos en la compra de medicamentos de alto costo dentro de la Agencia Nacional de Discapacidad. Comenzó en agosto de 2025 tras la difusión de los audios atribuidos a Spagnuolo, en los que se mencionaba un sistema de cobro de coimas a droguerías y prestadores, vinculando a altos funcionarios, incluida la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
Los fiscales Franco Picardi y Sergio Rodríguez pidieron la indagatoria de 36 personas, entre ellas Jonathan y Emmanuel Kovalivker (directivos de la droguería Suizo Argentina), acusados de haber cooptado el funcionamiento de la agencia para direccionar compras y aplicar sobreprecios millonarios. Sus declaraciones fueron postergadas para principios de noviembre de 2026.
Según informó Infobae este jueves, el análisis examinó las grabaciones difundidas durante la investigación y señaló restricciones que impidieron arribar a una conclusión definitiva sobre su origen. Entre otros factores, los especialistas consignaron que la cadena de custodia del material se había interrumpido antes de que los archivos llegaran a la instancia pericial.
Los expertos de la Gendarmería Nacional registraron discontinuidades abruptas e inconsistencias acústicas incompatibles con una grabación continua. Según el análisis, esas particularidades podrían corresponder a intervenciones, cortes o procesos de edición realizados con posterioridad al registro original.
El peritaje remarcó, además, que no se pudo descartar una eventual manipulación de las piezas ni la utilización de herramientas de inteligencia artificial para alterar o generar voces. Por esa razón, los especialistas no pudieron validar la autenticidad de los audios ni establecer una atribución técnica de las voces.



