El jefe de Gabinete, Diego Santilli, visitó la ciudad este jueves para participar de la primera Ronda de Negocios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (Rigi). Durante el encuentro desarrollado en la Estación Fluvial, el funcionario nacional destacó la adhesión de las pequeñas y medianas empresas al nuevo esquema de beneficios fiscales, pero la agenda de diálogo derivó rápidamente hacia la polémica salida de la Argentina del dirigente brasileño Flavio Bolsonaro.
La cumbre política y empresarial reunió a representantes de grandes proyectos mineros, energéticos y de infraestructura con firmas locales interesadas en convertirse en proveedoras del sector. En ese marco, en declaraciones a El Tres, Santilli valoró las inversiones que produce el esquema y ponderó el rol del sector privado al destacar el gran volumen de participación: “Más de casi 2000 Pymes inscriptas, muy importante”.
Sin embargo, la atención periodística se centró luego en el paso por el país del hijo del exmandatario de Brasil, Jair Bolsonaro, quien viajó a Norteamérica en medio de tensiones judiciales.
Al ser consultado sobre cómo hizo el dirigente extranjero para entrar y salir del territorio nacional en avión sin inconvenientes, el jefe de Gabinete fue tajante y se remitió estrictamente a la versión oficial. “Como lo expresó la Dirección Nacional de Migraciones, ingresó con la documentación correspondiente en regla y terminó saliendo eh en un avión eh también en las mismas condiciones”, explicó el funcionario.
Sin restricciones migratorias
Frente a las consultas periodísticas sobre si la maniobra no resultaba sospechosa, Santilli insistió en que el senador brasileño cumplió con todos los pasos legales y burocráticos correspondientes al cruzar las fronteras. “Entró por migraciones, no tenía ningún impedimento, no había impedimento de Interpol y esa es la la conclusión clara y viajó a los Estados Unidos vía Guayaquil, si no me equivoco”, detalló durante su paso por la Estación Fluvial.
La polémica giraba en torno a presuntas irregularidades migratorias o un supuesto trato de favor por parte de las autoridades nacionales, a lo que el jefe de Gabinete respondió desestimando por completo cualquier tipo de maniobra oculta. “Primero déjenme decirles algo, si un ciudadano ingresa sin ninguna limitación y se va sin ninguna limitación, entonces eso es lo que ha pasado”, remarcó.
En la misma línea, añadió que ese fue el camino que el organismo competente autorizó porque no había trabas legales en el sistema.
El impacto electoral en Brasil
Finalmente, el referente gubernamental fue interrogado sobre la postura de la gestión nacional frente a las recientes derrotas electorales que sufrió el espacio de Bolsonaro en los comicios municipales de su país.
Lejos de polemizar o brindar definiciones geopolíticas de fondo, Santilli evitó pronunciarse al respecto y marcó distancia de los asuntos políticos internos de la nación vecina. “No, es un tema que tiene es un tema que lo tiene es un tema que lo tiene que analizar otro, no no no nosotros, el impacto en Brasil es de Brasil”, cerró de manera escueta.
De esta forma, el dirigente dio por terminado el contrapunto internacional para continuar enfocado en las expectativas de la ronda de negocios y en el trabajo de vinculación entre las empresas argentinas y los grandes capitales impulsados por el nuevo régimen de inversiones.


