La cantidad de nuevas jubilaciones otorgadas por la Administración Nacional de la Seguridad Social (Ansés) registró una caída del 43% interanual durante los primeros nueve meses de 2026, en un escenario marcado por el vencimiento de la moratoria previsional que permitía regularizar los años de aportes faltantes. La reducción también alcanzó el 52% en comparación con el mismo período de 2024.
De acuerdo con los datos difundidos por la subsecretaría de Seguridad Social, entre enero y septiembre de este año se concedieron 151.707 nuevas jubilaciones, lo que representó 114.264 altas menos que durante los mismos meses de 2025.
La disminución coincidió con la decisión del Gobierno de Javier Milei de no prorrogar el plan de pago de deuda previsional establecido por la Ley 27.705, cuya vigencia finalizó el 23 de marzo de 2025.
El cambio también modificó la composición de los nuevos beneficiarios: por primera vez desde 2010, las personas que lograron jubilarse con los 30 años de aportes completos superaron a quienes necesitaron recurrir a una moratoria.
Cómo impactó el fin de la moratoria en las nuevas jubilaciones
Durante los primeros nueve meses de 2026, el 57% de las nuevas jubilaciones correspondió a trabajadores que reunieron la totalidad de los aportes exigidos por el sistema previsional.
En contraste, el 43% restante accedió mediante algún mecanismo de regularización de contribuciones, una proporción considerablemente inferior a la registrada en años anteriores.
La diferencia resulta especialmente significativa frente a 2023, cuando comenzó a funcionar el plan de pago de deuda previsional. En aquel momento, el 81% de las nuevas jubilaciones se otorgó a personas que necesitaron completar períodos de aportes.
Entre enero y septiembre de ese año se registraron 328.735 altas, la mayor cantidad para ese período en la última década. La reducción comenzó a observarse después del vencimiento de la moratoria, aunque sus efectos fueron graduales porque la Ansés continuó resolviendo solicitudes presentadas antes de que finalizara el régimen.
Durante todo 2025, el organismo concedió 338.553 jubilaciones, una disminución del 20,3% respecto de 2024. La tendencia se profundizó en 2026, cuando la cantidad de nuevas prestaciones se redujo de manera considerable frente a los registros de los dos años anteriores.
La informalidad laboral dificulta reunir los 30 años de aportes
Uno de los principales obstáculos para acceder a una jubilación es la elevada informalidad laboral que registra la Argentina. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la proporción de trabajadores informales aumentó del 41,4% al 45% entre el cuarto trimestre de 2023 y el segundo trimestre de 2026.
Esta situación dificulta que una parte de la población pueda reunir los 30 años de contribuciones necesarios para acceder a una jubilación ordinaria. El régimen previsional argentino no contempla una jubilación proporcional para quienes alcanzan la edad requerida, pero cuentan con menos años de aportes.
Por ese motivo, las personas que no cumplen las condiciones y tampoco pueden regularizar los períodos faltantes deben evaluar otras alternativas de cobertura.
Entre ellas se encuentra la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), destinada a personas de 65 años o más, tanto mujeres como varones, que cumplan los requisitos socioeconómicos establecidos.
Creció la cantidad de beneficiarios de la PUAM
En paralelo a la reducción de nuevas jubilaciones, aumentó la cantidad de prestaciones correspondientes a la Pensión Universal para el Adulto Mayor.
Entre enero y septiembre de 2026 se abonaron, en promedio, 216.042 beneficios mensuales, lo que representó un incremento del 13,8% frente al mismo período de 2025.
Durante los primeros nueve meses del año pasado, el promedio había sido de 189.889 prestaciones por mes. Estas cifras corresponden a beneficios pagados mensualmente y no deben confundirse con nuevas incorporaciones al programa.
El crecimiento de la PUAM se produjo en un contexto en el que disminuyeron las posibilidades de acceder a una jubilación mediante la regularización de aportes. Sin embargo, las moratorias continúan teniendo una participación determinante dentro del sistema previsional.
De los 5,65 millones de beneficios jubilatorios que la Ansés pagó durante septiembre, aproximadamente el 68%, equivalente a 3,84 millones, correspondió a prestaciones que incluyeron algún mecanismo de regularización de contribuciones. Además, entre los jubilados que perciben el haber mínimo junto con el bono de $70.000, nueve de cada diez accedieron al sistema a través de una moratoria.
Qué moratorias y alternativas siguen vigentes para jubilarse
Aunque el plan de pago establecido por la ley 27.705 dejó de estar disponible para nuevos solicitantes que alcanzaron la edad jubilatoria, todavía existen mecanismos que permiten completar períodos de aportes.
Uno de ellos es la moratoria de la ley 24.476, que continúa vigente, pero tiene un alcance limitado porque solamente permite regularizar períodos anteriores a octubre de 1993.
También permanece disponible el mecanismo de compra de aportes para trabajadores en actividad contemplado en la ley 27.705. Esta herramienta está dirigida a mujeres de entre 50 y 59 años y varones de entre 55 y 64 años, siempre que cumplan las condiciones legales.
A través de este régimen, los interesados pueden adquirir períodos de aportes anteriores a abril de 2012. A diferencia de la moratoria que venció en marzo de 2025, los pagos deben realizarse antes de acceder a la jubilación.
Cuánto cuesta comprar aportes jubilatorios en octubre y noviembre de 2026
El valor de cada período mensual de aportes se actualiza de acuerdo con los parámetros establecidos para el régimen. Durante octubre de 2026, el costo de regularizar un mes asciende a $42.560, mientras que en noviembre aumentará a aproximadamente $43.382.
Con los valores previstos para noviembre, los importes para completar períodos de contribuciones serán los siguientes:
De esta manera, una persona que necesite completar diez años de contribuciones deberá desembolsar más de $5,2 millones, siempre que los períodos que busca regularizar estén comprendidos dentro de los habilitados por la normativa.
Qué otros mecanismos permiten completar los aportes para jubilarse
Además de las moratorias, el sistema previsional contempla otras herramientas para quienes no alcanzan los 30 años de contribuciones. Una de ellas es el reconocimiento por exceso de edad, que permite computar un año de aportes por cada dos años transcurridos después de la edad jubilatoria ordinaria.
Este beneficio se calcula a partir de los 60 años para las mujeres y los 65 años para los varones. Por ejemplo, un hombre de 67 años puede acceder a una jubilación si reúne 29 años de aportes efectivos, debido a que los dos años adicionales de edad permiten compensar uno de contribuciones.
Por otra parte, las mujeres pueden solicitar el reconocimiento de aportes por tareas de cuidado, que contempla un año de aportes por cada hijo, dos años por cada hijo adoptado, y períodos adicionales en determinadas situaciones vinculadas con hijos con discapacidad o con la percepción de la Asignación Universal por Hijo (AUH).
Estos mecanismos continúan disponibles, aunque no tienen el mismo alcance que la moratoria previsional que permitió jubilarse a personas que no habían completado los años de contribuciones exigidos.
En consecuencia, el vencimiento del régimen de 2023 produjo un cambio en el acceso al sistema: disminuyó la cantidad de nuevas jubilaciones y pasaron a representar la mayoría quienes reunieron los 30 años de aportes requeridos durante su trayectoria laboral.



