En medio del reclamo de los docentes universitarios, y como cierre de una semana de paro que dejó sin clases a las distintas facultades, la Universidad Nacional de Rosario (UNR) junto con la Federación Universitaria de Rosario (FUR) montaron montaron en plaza Pringles distintas carpas para visibilizar el trabajo de la UNR y, por ende, la necesidad del financiamiento nacional. Hasta que el clima lo permitió, hubo diferentes espacios de divulgación para acercar la vida académica a la comunidad y explicar los motivos de la protesta que atraviesa a la ciudad y a la región. Hubo juegos, chequeos médicos, entrega de plantines de aromáticas y consejos prácticos para la casa, como cómo desechar correctamente el aceite de cocina para no tapar cañerías ni contaminar. 

"Planteamos una semana en la que nos teníamos que seguir encontrando con los estudiantes", señaló El presidente de la FUR, Alejo Rossi, en contacto con El Tres desde la plaza de Paraguay y Córdoba. 

"Propusimos una agenda de seguir conectados. Durante toda la semana estuvimos haciendo charlas de manejo de ansiedad y estrés, de los primeros pasos en la universidad y de mi primer examen", detalló Rossi. El objetivo de estas acciones previas fue brindar herramientas de contención, especialmente para las familias y los jóvenes que no residen habitualmente en Rosario y deben afrontar un año académico complejo lejos de sus hogares.

Tras esas jornadas de encuentro interno, la decisión fue llevar la protesta hacia el exterior para buscar el apoyo de la ciudadanía. "Teníamos la idea de cerrarlo acá, sacando la universidad a la calle", remarcó Rossi. En ese sentido, enfatizó que la intención es sostener el pedido por la aprobación legislativa de los fondos para la educación superior. "Es un reclamo justo y hay que mostrar por qué es importante que se apruebe una ley de financiamiento, mostrando cada una de las áreas de la universidad", argumentó.

 Hubo chequeos de salud en plaza Pringles. (Foto: Alan Monzón/Rosario3)
. Hubo chequeos de salud en plaza Pringles. (Foto: Alan Monzón/Rosario3)

El evento en el centro rosarino fue diseñado para convocar a todos los vecinos, más allá de la comunidad educativa estricta. Comenzó a las 9 y duró hasta poco antes de las 13 debido a la tormenta y el alerta meteorológico de nivel naranja.

Entre las propuestas, hubo cursos de reanimación cardiopulmonar (RCP), puestos vinculados al cuidado del ambiente –donde enseñaron a desechar correctamente el aceite de cocina usado–, espacios de salud y áreas de bienestar estudiantil.

La semana que viene, las facultades y las escuelas que dependen de la UNR reanudarán sus actividades, pero la siguiente habrá otra seguidilla de paros. El cronograma de medidas de fuerzas llega hasta mayo.